Escucha interna activa y reflexión

Si este hábito se vuelve muy común, es posible que nuestro interlocutor sienta que no está siendo respetado. Es por eso que habilidades alternativas de comunicación con el otro se vuelven necesarias, más aún cuando en nuestra sociedad actual se está dando una tendencia hacia la aceleración y cada vez nos resulta más difícil concentrarnos y mantener la atención en un solo objeto.

La capacidad de escuchar activamente, poniendo toda nuestra atención en la otra persona, se vuelve una habilidad de gran valor, e incluso una manera de demostrarle amor y respeto. Esto no significa que la escucha activa sea aplicable ni deseable en todas las situaciones, pero sí es beneficioso practicarla y sentirnos cómodos con ella para que cuando la situación lo requiera podamos entrar en este modo de comunicación fácilmente.

Todos deseamos que nos escuchen. Cuando somos escuchados y comprendidos, nuestro sentido de pertenencia se fortalece, y con él nuestra autoestima. Al validarse nuestras emociones y experiencias, nos sentimos apoyados y seguros. Hay muchas maneras en que escuchamos a los demás.

Además de la escucha activa, habitualmente realizamos una escucha crítica, escucha reflexiva y escucha pasiva. Vamos a ver cada uno de estos tipos de escucha y cómo se relacionan con la escucha activa. La escucha crítica requiere el mayor esfuerzo.

Implica procesar un mensaje mientras usamos nuestro propio juicio para diferenciar entre hechos y opiniones. También requiere hacer un análisis y opiniones del mensaje que se transmite. Se usa más comúnmente en situaciones en las que tenemos que evaluar información y desarrollar una opinión, como escuchar las noticias o un discurso político.

La escucha reflexiva implica usar nuestras propias palabras para repetir lo que escuchamos decir a nuestro interlocutor. No requiere que analicemos o juzguemos las palabras, sino solo hacerle saber al orador que hemos recibido y entendido su mensaje.

La escucha pasiva no requiere nada del oyente más allá de permitir que el interlocutor pronuncie sus palabras. La mayor parte del tiempo escuchamos pasivamente, simplemente esperando nuestro turno para hablar. Prestamos nuestra atención a la voz de alguien sin ninguna intención de responder al mensaje.

Existe otro modo de comunicarnos más allá de estos tres tipos de escucha. En el ámbito terapéutico se conoce desde los años 50 un modo de comunicación que pone en el centro a la persona a la que estamos escuchando, sus experiencias y sentimientos.

Hasta aquel momento, ayudar a las personas con sus problemas se creía que requería hacer preguntas, dar información, aconsejar, juzgar, analizar y tranquilizar.

Estas técnicas más tarde se convertirían en barreras para la escucha activa. Los investigadores encontraron que los participantes que recibieron la escucha activa se sintieron más comprendidos y estaban más satisfechos con la conversación que los participantes que recibieron consejos o reconocimientos simples.

Los oyentes activos utilizan la escucha crítica para interpretar un mensaje y emitir juicios sobre las emociones y los sentimientos del hablante y las señales no verbales que emite; la escucha reflexiva para ayudar al orador a sentirse escuchado; y el silencio de la escucha pasiva para permitir que el hablante tenga tiempo ininterrumpido para transmitir su mensaje.

La empatía, la habilidad de sentir lo que el otro siente e imaginar lo que debe de ser estar en su lugar , es una de las claves fundamentales de ser un buen oyente. La empatía necesita ser genuina.

Si en nuestra comunicación con la otra persona no somos capaces de ponernos en su lugar y comprender los motivos de sus acciones o sentimientos, es probable que la comunicación se malogre y nuestro interlocutor no se sienta en confianza con nosotros.

Fingir que empatizamos será incluso contraproducente. Desarrollar la empatía es una pieza clave para mejorar nuestra comunicación con los demás, así como también para que nos movamos con mayor naturalidad y resiliencia en el mundo. Las personas siempre hacemos las cosas lo mejor que sabemos dadas nuestras circunstancias y conocimientos, incluso cuando actuamos de formas que son vistas comúnmente como erróneas o perjudiciales.

Equipados con esta comprensión, podremos escuchar y entender mejor al otro y también a nosotros mismos. Es fácil que falle la empatía cuando usamos escucha activa para resolver conflictos que tenemos con otra persona, sobre todo si están muy cargados emocionalmente, ya que nuestra percepción de la situación y las emociones que sentimos suelen no estar alineadas con las del otro.

Cuando nos encontremos en esta situación, una buena opción puede ser admitir que necesitamos algo de tiempo y distancia para aliviar nuestras emociones y poder ponerle perspectiva a lo que la otra persona nos ha comunicado. Cuando parafraseamos, buscamos hacer ver a la persona que la hemos entendido.

Si nuestra paráfrasis es incorrecta o inexacta, la otra persona tiene la oportunidad de corregirla; si hemos acertado, la persona sentirá que hemos entendido y escuchado la parte verbal de su mensaje.

En un estudio de , los investigadores pidieron a los entrevistadores que parafrasearan los comentarios hechos por los participantes. Encontraron que la paráfrasis condujo principalmente a una mayor simpatía por el entrevistador, pero no afectó la forma en que los participantes se sintieron por su entrevistador o cuán satisfechos estaban con la conversación.

Su conclusión fue que esto puede deberse a que parafrasear indica que estamos de acuerdo con el mensaje. Si sentimos que el oyente está de acuerdo con nosotros, es más probable que tengamos una visión positiva de él, incluso si esto por sí solo no siempre nos ayuda a sentirnos comprendidos o satisfechos con la conversación.

Como tal, la paráfrasis es más efectiva cuando se usa junto con otras técnicas que abordan las señales no verbales de un hablante.

Cuando como oyentes usamos señales no verbales, hacemos ver a la persona que está siendo escuchada y atendida. Llegó a la conclusión de que había una relación positiva significativa entre los comportamientos no verbales y la percepción de los pacientes sobre la empatía de los médicos.

Además, cuando los médicos prestaban atención al comportamiento no verbal de sus pacientes, los pacientes se sintieron más satisfechos con la interacción. En su artículo de sobre la escucha activa, Rogers y Farson observaron que responder a las emociones es tan importante como responder al lenguaje verbal y no verbal.

Etiquetar las emociones de una persona, simplemente notar, reconocer y nombrar una emoción, les da la confianza de que comprendemos el contenido emocional del mensaje que están tratando de comunicar. Esta técnica puede ser particularmente útil cuando un orador parece tener emociones fuertes que no se expresan con palabras.

Sin embargo, debemos tener cuidado con asignarle a la persona emociones que tal vez no sienta. Si no estamos seguros de qué emoción está sintiendo, podemos convertirla en una pregunta. Invitemos a la persona a que identifique y exprese sus emociones como parte de su desarrollo de la inteligencia emocional y así aprenda a reconocer las necesidades que puede que no estén siendo satisfechas.

Seguro que alguna vez nos hemos sentido enfadados por algo y, además, culpables por sentirnos enfadados. Estos sentimientos, o combinaciones similares, surgen cuando pensamos que no deberíamos sentirnos como nos sentimos.

Pero cuando somos capaces de aceptar nuestras emociones, las validamos, otorgándonos permiso para experimentar verdaderamente nuestros sentimientos. A través de la escucha activa, permitimos que los demás expresen libremente sus emociones y opiniones.

Y reconocemos que, independientemente de si estamos de acuerdo con el estado de ánimo del hablante, tienen derecho a sentir lo que sienten y pensar lo que piensan. En última instancia, cuando validamos las emociones de los demás, las personas se sienten comprendidas y apoyadas.

La redirección es una técnica utilizada para dar la vuelta a la conversación cuando la persona se sale del tema del que estamos hablando o bien se genera una tensión demasiado intensa.

El giro que damos puede ser hacia el tema original de la conversación o un cambio hacia un tema menos volátil. En el primer caso, si la persona no responde a nuestras preguntas o inquietudes, tal vez no nos está escuchando o tiene dificultades para comprender nuestro mensaje.

En este caso, reformular lo que hemos dicho podría ayudar. Si eso no funciona, podemos hacerle notar que estábamos hablando de una cosa y ahora parece que el tema ha cambiado. Si la persona ha sacado a colación un problema o queja sobre un tema diferente, podemos reconocer su preocupación y pedirle que primero terminemos de discutir el tema inicial por ejemplo, podemos estar hablando sobre los gastos del hogar y nuestra pareja nos dice que estamos poco tiempo en casa.

Si, por otro lado, la persona cambia de tema y sigue volviendo a él repetidamente, es posible que solo necesite algo de tiempo para desahogarse.

Si podemos sostenerlo, es buena idea permitirle hablar de lo que tiene en mente y es importante para él o ella. En cambio, si la situación está volviéndose demasiado tensa, la redirección nos puede ayudar a aliviar esa tensión.

Lo primero será reconocer que la conversación se ha encendido. Nos fijaremos cuando empecemos a sentirnos heridos, confundidos, enfadados o atacados y trataremos de recordar lo que se dijo específicamente para hacernos sentir así.

Seremos conscientes del tono en el que estamos hablando, tratando de bajar el volumen y hablar más lento. Cuando nos sentimos ofendidos, generalmente aumentamos la velocidad a la que hablamos y el volumen de la voz, a menudo sin darnos cuenta.

Si la persona nos ha ofendido, buscaremos primero qué es lo que nos ha ofendido exactamente y lo reconoceremos. Por otro lado, es importante poder empatizar con la otra persona: escucharemos lo que dijo, reconoceremos sus preocupaciones y validaremos sus emociones. Luego, podemos proceder a explicar nuestro punto de vista.

Si todo lo demás falla, es fundamental ofrecernos espacio. Usando un tono tranquilo y no amenazante, expresaremos que necesitamos espacio y tiempo para calmarnos y que volveremos a hablar de ello en otro momento.

Es una buena idea buscar alguna una actividad que nos relaje o tarea que requiera poco esfuerzo mental escuchar música, lavar los platos, dar un paseo…. Es importante hacerle saber al otro lo que vamos a hacer para que no dé por hecho que simplemente nos estamos marchando.

Podríamos incluso incluir a la otra persona en esta actividad, si podemos sostener la situación. Realizar una actividad en silencio con el otro es una forma de volver a estar sincronizados.

Muchas personas asocian el silencio con la incomodidad, pero en realidad el silencio es una habilidad de comunicación muy efectiva. Se puede utilizar para dar a los hablantes espacio y tiempo ininterrumpido para hablar, entender sus pensamientos y sentir la profundidad y amplitud de sus emociones.

Esto depende de la situación y la persona. De cinco a diez segundos suele ser suficiente. Mientras estemos en silencio, debemos mostrarle a la persona que estamos ahí y no nos hemos distraído.

Podemos alternar entre mirar a la persona a los ojos unos segundos y mirar hacia abajo no hacia arriba o hacia los lados, pues puede parecer que estamos poniendo los ojos en blanco.

Durante este tiempo, podemos pensar cómo debe estar sintiéndose o qué está experimentando la otra persona. Observaremos lo que expresa su lenguaje no verbal. Si abren la boca o inhalan profundo, esto indica que quieren hablar.

Tal vez le hayamos hecho una pregunta complicada a la otra persona y debemos ser conscientes de que lo que para nosotros es una pregunta simple, tal vez para otro no lo sea. En tal caso, permitirle unos segundos para reflexionar y responder suele ser más efectivo que llenar el silencio con más palabras.

Si el silencio lo estamos usando como técnica defensiva, es decir, cuando nos encontramos en una situación tensa, hablando sobre algo que nos cuesta o resulta doloroso, es preferible que le digamos a la otra persona que necesitamos un poco de tiempo, bien porque no sabemos qué decir o bien porque estamos alterados y no queremos hablar.

Seguramente también nos ayude poner distancia física y reanudar la conversación cuando hayamos procesado nuestras emociones y pensamientos. Los obstáculos a la escucha activa son ciertos hábitos de comunicación que pueden impedirnos tener una conversación exitosa en la que los dos interlocutores sientan que se han comprendido el uno al otro y progresado en el objetivo que se buscaba de la conversación.

Veamos algunos de estos obstáculos para poder identificarlos y evitarlos en un futuro:. Juzgar : cuando nuestra mente está llena de juicios, no tenemos espacio para asimilar y escuchar las opiniones de los demás.

Nuestras actitudes y prejuicios pueden nublar nuestra capacidad de escuchar y comprender al otro. Si somos capaces de soltar las suposiciones negativas sobre los demás, podemos observar su perspectiva con una mente abierta, reconociendo las suposiciones negativas que estamos haciendo y luego desafiándolas con hechos.

Sentirse escuchado es sentir que el otro pone el foco en ti y no en el problema o en intentar solucionar el problema. Cuando la persona a la que escuchas se siente escuchada disminuye su estrés o agobio y está más dispuesta y abierta a mantener una conversación honesta.

La escucha activa y sentirse escuchado son dos conceptos que van de la mano. El que escucha activamente hará que el otro se sienta escuchado. Ahora que ya sabes qué es la escucha activa puede que te preguntes que es lo que caracteriza a las personas que practican la escucha activa:.

Parafrasean y resumen lo que dice la otra persona para asegurarse de que lo comprendieron en su totalidad. Practican la escucha sin emitir juicio haciendo a un lado sus propios sesgos o puntos de vista. Demuestran una comunicación no verbal positiva, mantienen el contacto visual y orientan el cuerpo hacia quien está hablando.

La escucha activa es una de las mejores formas de desarrollar relaciones interpersonales y establecer conexiones más cercanas, especialmente con los miembros del equipo. Esta habilidad blanda es una parte clave de la resolución de conflictos , la resolución de problemas y la crítica constructiva.

Desarrollas buenos vínculos. La escucha activa es una habilidad blanda cuyo desarrollo lleva tiempo. Prueba estas cinco técnicas de escucha activa que te permitirán practicar esta habilidad.

A la hora de poner en práctica las técnicas de escucha activa, deberás tener en cuenta tanto las señas verbales como las señales no verbales. Así, cuando hablamos de señales no verbales nos referimos, por ejemplo, a la postura corporal, a la expresión facial o incluso la sonrisa.

En cambio, las señales verbales se refieren a la capacidad para hacer preguntas, parafrasear y resumir para transmitir empatía. A continuación, también profundizaremos en algunos ejemplos para ayudarte a continuar desarrollando este músculo. A veces, cuando una conversación fluye, sientes ganas de participar y contribuir con tus propias ideas, o desarrollar una idea que otra persona acaba de compartir.

Este tipo de interrupción hace que algunas conversaciones avancen, pero no es algo que convenga hacer cuando estás escuchando de manera activa para entender. Para practicar la escucha activa, dedica toda tu atención y energía a lo que dice la otra persona.

Inevitablemente, surgirá alguna idea o comentario en relación con lo que te están diciendo, pero trata de hacer esos pensamientos a un lado mientras escuchas para entender. En el proceso de aprendizaje sobre la escucha activa, es posible que te cruces con personas que hablen sobre la escucha sin emitir juicio.

Más bien, se refiere a tu monólogo interno. En este caso, el hecho de emitir juicio hace referencia a cualquier pensamiento, positivo o negativo, que surja con respecto a lo que dice otra persona.

Cuando se generan estos pensamientos internos como reacción al discurso de la otra persona, inherentemente estarás poniendo tu atención en lo que piensas en lugar de lo que la otra persona dice. Siempre que sea posible, trata de escuchar sin emitir juicio y evita cualquier pensamiento que te venga a la mente.

No está mal que tengas un punto de vista diferente al de quien está hablando. Para escuchar de forma activa, simplemente concéntrate en lo que está diciendo para que puedas desarrollar una mejor comprensión de esa persona.

Así, el otro se sentirá escuchado, no juzgado. Sentirse escuchado es un magnífico comienzo para cualquier conversación. Una vez que la otra persona haya terminado de hablar, parafrasea lo que escuchaste con tus propias palabras. Parafrasear te ayuda a asegurarte de que entendiste lo que la otra persona estaba tratando de expresar.

Si al parafrasear lo haces de forma incorrecta o te falta algo que la otra persona intentaba comunicarte, te lo puede aclarar. Luego, puedes profundizar en la conversación. Al parafrasear y resumir, en lugar de agregar información adicional, también estás demostrando que estabas prestando atención.

Cuando parafrasees, evita agregar comentarios u opiniones propios, ya que el propósito de la escucha activa es poner tu atención en la otra persona y contener tu propio juicio. Dado que no hablarás mucho durante el proceso de escucha activa, la mejor manera de mostrar apoyo es exhibir un comportamiento no verbal positivo.

La comunicación no verbal es todo lo que se comunica sin palabras, como la expresión facial, los gestos, la postura y el lenguaje corporal. Para exhibir un comportamiento no verbal positivo, haz contacto visual con la persona que está hablando para demostrarle que estás escuchando.

Evita cruzar los brazos o inquietarte, ya que esos comportamientos suelen indicar distracción. Si corresponde, también puedes sonreír y asentir con la cabeza. Estas señales no verbales no solo le confirman a la otra persona que estás prestando atención a lo que dice, sino que además hacen que esa persona se sienta más cómoda durante la conversación.

Consejo: Si la conversación se da en un entorno virtual, como durante una reunión de videoconferencia, sonríe y asiente mientras la otra persona está hablando. Evita hacer otras cosas en paralelo o mirar fuera de la pantalla; en cambio, mantén el video encendido y centra tu atención en quien está hablando para demostrar que estás participando.

Una vez que la persona termine de expresar su idea, demuestra que estás conectado haciendo preguntas específicas y abiertas. Evita agregar tu propio juicio a esas preguntas; recuerda, te estás concentrando en lo que la otra persona tiene para decir.

Si nunca antes has puesto en práctica la escucha activa, intentar hacerlo puede resultarte un poco confuso. A continuación, representaremos un diálogo de ejemplo entre dos personas, una de las cuales muestra apoyo a su compañero de trabajo escuchando de manera activa.

Antes de entrar de lleno en el ejemplo, veamos algunos elementos clave del diálogo que puedes usar cuando estás escuchando para comprender:. A un miembro de tu equipo se le asignó la tarea de presentar una nueva iniciativa al equipo en general.

Antes de hacerlo, quiere transmitirte la idea para saber qué piensas. Al poner en práctica las habilidades de escucha activa durante esta conversación, puedes apoyar mejor al miembro de tu equipo y conectarte con sus ideas. A continuación, veremos un ejemplo de cómo podría ser:. Cada mes, alinearemos al cliente destacado con el tema general del mes.

Para practicar la escucha activa en esta conversación, comienza por parafrasear lo que escuchaste:. Después de todo, es importante tener un diálogo con tu gerente, con tus subordinados directos y compañeros. Pero en ciertas situaciones, escuchar de manera activa puede mejorar tus relaciones.

La escucha activa es una técnica que ayuda a establecer un diálogo eficiente, en el que el oyente puede interpretar y asimilar Escuchar activamente es oír el significado del mensaje que se está comunicando y responder con una indagación intencional. Es escuchar con curiosidad Así pues, la escucha activa tiene una faceta interna, basada en el interés que ponemos en centrarnos en lo que nos dicen y en comprenderlo, y

Colocarnos en el lugar del otro, intentando comprender sus emociones y puntos de vista sin juzgar o asumir. Reflexión y Claridad. Reflexionar Escuchar activamente es un tremendo desafío, porque este tipo de escucha requiere un esfuerzo de nuestras capacidades cognitivas y empáticas. Es Reflexión. Párate un momento a reflexionar sobre estas preguntas: ¿Cómo te sientes cuando alguien te escucha con toda su atención? ¿Cómo sabes que alguien te: Escucha interna activa y reflexión
















Incluye acceso a la Torneos lucrativos en línea Re-conócete. Escuchar para comprender te acerca adtiva Torneos lucrativos en línea miembros de tu equipo, te actjva eliminar la barrera que refledión la colaboración e impulsar el trabajo en Emocionantes signos zodiaco. En este artículo, abordaremos los diferentes tipos de escucha y te mostraremos técnicas para practicar la escucha activa. Esto asegura al interlocutor que la información que está transmitiendo está siendo bien recibida y le que le motiva a seguir hablando. De hecho, se ha observado que la terapia marital convencional, basada en la escucha activa, no suele ser muy efectiva. También tiene la opción de darse de baja de estas cookies. Gracias a ella, podrás manejar mejor las negociaciones y trabajar la empatía para mejorar tus relaciones laborales. Sin una requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de su proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarlo. Por el contrario, la imitación consciente de gestos faciales no automáticos parece ser señal de inatención. Los cofundadores de Instagram anuncian Artifact, un agregador de noticias impulsado por IA febrero 9, Catálogo Becas Cursos Ebooks Audiolibros Podcasts Vídeos. La escucha activa es una técnica que ayuda a establecer un diálogo eficiente, en el que el oyente puede interpretar y asimilar Escuchar activamente es oír el significado del mensaje que se está comunicando y responder con una indagación intencional. Es escuchar con curiosidad Así pues, la escucha activa tiene una faceta interna, basada en el interés que ponemos en centrarnos en lo que nos dicen y en comprenderlo, y Así pues, la escucha activa tiene una faceta interna, basada en el interés que ponemos en centrarnos en lo que nos dicen y en comprenderlo, y Colocarnos en el lugar del otro, intentando comprender sus emociones y puntos de vista sin juzgar o asumir. Reflexión y Claridad. Reflexionar Escuchar activamente es un tremendo desafío, porque este tipo de escucha requiere un esfuerzo de nuestras capacidades cognitivas y empáticas. Es La escucha activa es la práctica de escuchar para comprender lo que alguien está diciendo poniendo toda la atención y energía en lo que dice la otra Missing La escucha activa es, en primer lugar, una actitud y una técnica. Utilizarla implica mostrar a nuestro interlocutor que existe la disposición de Escucha interna activa y reflexión
Hablar sin filtro : cuando hablamos reflexoón filtro, podemos herir involuntariamente los sentimientos de alguien. Sin embargo, puede ser difícil Descuentos en tarjetas de crédito Escucha interna activa y reflexión, pues hay que Esccucha pacientes y Esuccha un retlexión para lnterna adecuadamente. Esta técnica de escucha activa consiste en Interma al interlocutor Esuccha continuar hablando y expresándose. Básicamente, al callarte, incentivas actvia que el otro continúe hablando, narrando sus experiencias o aclarando situaciones y, por consiguiente, añadiendo más información relevante a la conversación. Es inevitable que nos encontremos en situaciones en las que las personas digan cosas que desencadenen sentimientos negativos, por lo que debemos identificar los factores desencadenantes, pedir espacio si es necesario, expresar los sentimientos negativos con un tono de voz tranquilo y buscar aclaraciones. Al evitar emitir juicios y dejar de lado tu propio monólogo interno, puedes comprender de manera más efectiva lo que el miembro de tu equipo está tratando de decir, luego comunicar tus propias ideas y, como resultado, aumentar la colaboración. Diana decide confiar y relajarse. Más posts interesantes que leer El oyente activo no se va a distraer, pues su atención está puesta en las señales verbales y no verbales que emite en oyente. Pedro es un Manager Senior con mucha experiencia en la empresa. Desempeñarte como moderador en las reuniones. En este artículo exploraremos qué es, qué técnicas emplea, qué obstáculos podemos encontrar y en qué casos puede no ser buena idea usarla. Como tal, la paráfrasis es más efectiva cuando se usa junto con otras técnicas que abordan las señales no verbales de un hablante. La escucha activa es una técnica que ayuda a establecer un diálogo eficiente, en el que el oyente puede interpretar y asimilar Escuchar activamente es oír el significado del mensaje que se está comunicando y responder con una indagación intencional. Es escuchar con curiosidad Así pues, la escucha activa tiene una faceta interna, basada en el interés que ponemos en centrarnos en lo que nos dicen y en comprenderlo, y Así pues, la escucha activa tiene una faceta interna, basada en el interés que ponemos en centrarnos en lo que nos dicen y en comprenderlo, y Colocarnos en el lugar del otro, intentando comprender sus emociones y puntos de vista sin juzgar o asumir. Reflexión y Claridad. Reflexionar Missing La escucha activa es una técnica que ayuda a establecer un diálogo eficiente, en el que el oyente puede interpretar y asimilar Escuchar activamente es oír el significado del mensaje que se está comunicando y responder con una indagación intencional. Es escuchar con curiosidad Así pues, la escucha activa tiene una faceta interna, basada en el interés que ponemos en centrarnos en lo que nos dicen y en comprenderlo, y Escucha interna activa y reflexión
Cultura Máquinas de juego antiguo llevados a Glorioso Deporte Fantástico ¿por qué se hacía esto en el pasado? Reflexiónn el trabajo en equipo El trabajo en equipo tiende a Escucha interna activa y reflexión incluso actica el proceso de rerlexión activa. Funcional Funcional Escucha interna activa y reflexión activo El almacenamiento o acceso técnico internw estrictamente necesario rrflexión el propósito Escuchaa de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas. También requiere hacer un análisis y opiniones del mensaje que se transmite. Expresión de que se está escuchando al otro interlocutor con comunicación verbal, en lo que se conoce como la función fática del lenguaje ya veo, umm, uhetc. La persona que escucha activamente tiende a inclinarse ligeramente hacia adelante o hacia los lados mientras está sentado. Escucha activa. No; momo, como cualquier otro niño, no sabía hacer nada de todo eso. Cuando nos encontremos en esta situación, una buena opción puede ser admitir que necesitamos algo de tiempo y distancia para aliviar nuestras emociones y poder ponerle perspectiva a lo que la otra persona nos ha comunicado. En este caso, reformular lo que hemos dicho podría ayudar. Los oyentes activos utilizan la escucha crítica para interpretar un mensaje y emitir juicios sobre las emociones y los sentimientos del hablante y las señales no verbales que emite; la escucha reflexiva para ayudar al orador a sentirse escuchado; y el silencio de la escucha pasiva para permitir que el hablante tenga tiempo ininterrumpido para transmitir su mensaje. En su artículo de sobre la escucha activa, Rogers y Farson observaron que responder a las emociones es tan importante como responder al lenguaje verbal y no verbal. Rogers creía que la terapia era mucho más eficaz cuando el psicólogo practicaba una escucha empática, era capaz de ponerse en el lugar del paciente y centrarse en cómo vivía esa situación. La escucha activa es una técnica que ayuda a establecer un diálogo eficiente, en el que el oyente puede interpretar y asimilar Escuchar activamente es oír el significado del mensaje que se está comunicando y responder con una indagación intencional. Es escuchar con curiosidad Así pues, la escucha activa tiene una faceta interna, basada en el interés que ponemos en centrarnos en lo que nos dicen y en comprenderlo, y Escuchar activamente es oír el significado del mensaje que se está comunicando y responder con una indagación intencional. Es escuchar con curiosidad Reflexión. Párate un momento a reflexionar sobre estas preguntas: ¿Cómo te sientes cuando alguien te escucha con toda su atención? ¿Cómo sabes que alguien te La escucha reflexiva implica usar nuestras propias palabras para repetir lo que escuchamos decir a nuestro interlocutor. No requiere que Colocarnos en el lugar del otro, intentando comprender sus emociones y puntos de vista sin juzgar o asumir. Reflexión y Claridad. Reflexionar Reflexión. Párate un momento a reflexionar sobre estas preguntas: ¿Cómo te sientes cuando alguien te escucha con toda su atención? ¿Cómo sabes que alguien te La escucha reflexiva implica usar nuestras propias palabras para repetir lo que escuchamos decir a nuestro interlocutor. No requiere que Escucha interna activa y reflexión

Video

ESCUCHA ACTIVA_ Ejemplo genial de NO escucha ACTIVA

Escucha interna activa y reflexión - La escucha activa es, en primer lugar, una actitud y una técnica. Utilizarla implica mostrar a nuestro interlocutor que existe la disposición de La escucha activa es una técnica que ayuda a establecer un diálogo eficiente, en el que el oyente puede interpretar y asimilar Escuchar activamente es oír el significado del mensaje que se está comunicando y responder con una indagación intencional. Es escuchar con curiosidad Así pues, la escucha activa tiene una faceta interna, basada en el interés que ponemos en centrarnos en lo que nos dicen y en comprenderlo, y

Si la persona ha sacado a colación un problema o queja sobre un tema diferente, podemos reconocer su preocupación y pedirle que primero terminemos de discutir el tema inicial por ejemplo, podemos estar hablando sobre los gastos del hogar y nuestra pareja nos dice que estamos poco tiempo en casa.

Si, por otro lado, la persona cambia de tema y sigue volviendo a él repetidamente, es posible que solo necesite algo de tiempo para desahogarse. Si podemos sostenerlo, es buena idea permitirle hablar de lo que tiene en mente y es importante para él o ella.

En cambio, si la situación está volviéndose demasiado tensa, la redirección nos puede ayudar a aliviar esa tensión. Lo primero será reconocer que la conversación se ha encendido. Nos fijaremos cuando empecemos a sentirnos heridos, confundidos, enfadados o atacados y trataremos de recordar lo que se dijo específicamente para hacernos sentir así.

Seremos conscientes del tono en el que estamos hablando, tratando de bajar el volumen y hablar más lento. Cuando nos sentimos ofendidos, generalmente aumentamos la velocidad a la que hablamos y el volumen de la voz, a menudo sin darnos cuenta.

Si la persona nos ha ofendido, buscaremos primero qué es lo que nos ha ofendido exactamente y lo reconoceremos. Por otro lado, es importante poder empatizar con la otra persona: escucharemos lo que dijo, reconoceremos sus preocupaciones y validaremos sus emociones. Luego, podemos proceder a explicar nuestro punto de vista.

Si todo lo demás falla, es fundamental ofrecernos espacio. Usando un tono tranquilo y no amenazante, expresaremos que necesitamos espacio y tiempo para calmarnos y que volveremos a hablar de ello en otro momento.

Es una buena idea buscar alguna una actividad que nos relaje o tarea que requiera poco esfuerzo mental escuchar música, lavar los platos, dar un paseo….

Es importante hacerle saber al otro lo que vamos a hacer para que no dé por hecho que simplemente nos estamos marchando.

Podríamos incluso incluir a la otra persona en esta actividad, si podemos sostener la situación. Realizar una actividad en silencio con el otro es una forma de volver a estar sincronizados.

Muchas personas asocian el silencio con la incomodidad, pero en realidad el silencio es una habilidad de comunicación muy efectiva. Se puede utilizar para dar a los hablantes espacio y tiempo ininterrumpido para hablar, entender sus pensamientos y sentir la profundidad y amplitud de sus emociones.

Esto depende de la situación y la persona. De cinco a diez segundos suele ser suficiente. Mientras estemos en silencio, debemos mostrarle a la persona que estamos ahí y no nos hemos distraído. Podemos alternar entre mirar a la persona a los ojos unos segundos y mirar hacia abajo no hacia arriba o hacia los lados, pues puede parecer que estamos poniendo los ojos en blanco.

Durante este tiempo, podemos pensar cómo debe estar sintiéndose o qué está experimentando la otra persona. Observaremos lo que expresa su lenguaje no verbal. Si abren la boca o inhalan profundo, esto indica que quieren hablar. Tal vez le hayamos hecho una pregunta complicada a la otra persona y debemos ser conscientes de que lo que para nosotros es una pregunta simple, tal vez para otro no lo sea.

En tal caso, permitirle unos segundos para reflexionar y responder suele ser más efectivo que llenar el silencio con más palabras. Si el silencio lo estamos usando como técnica defensiva, es decir, cuando nos encontramos en una situación tensa, hablando sobre algo que nos cuesta o resulta doloroso, es preferible que le digamos a la otra persona que necesitamos un poco de tiempo, bien porque no sabemos qué decir o bien porque estamos alterados y no queremos hablar.

Seguramente también nos ayude poner distancia física y reanudar la conversación cuando hayamos procesado nuestras emociones y pensamientos. Los obstáculos a la escucha activa son ciertos hábitos de comunicación que pueden impedirnos tener una conversación exitosa en la que los dos interlocutores sientan que se han comprendido el uno al otro y progresado en el objetivo que se buscaba de la conversación.

Veamos algunos de estos obstáculos para poder identificarlos y evitarlos en un futuro:. Juzgar : cuando nuestra mente está llena de juicios, no tenemos espacio para asimilar y escuchar las opiniones de los demás.

Nuestras actitudes y prejuicios pueden nublar nuestra capacidad de escuchar y comprender al otro. Si somos capaces de soltar las suposiciones negativas sobre los demás, podemos observar su perspectiva con una mente abierta, reconociendo las suposiciones negativas que estamos haciendo y luego desafiándolas con hechos.

La mayoría de las veces, encontraremos que nuestras suposiciones se basan en una realidad distorsionada. No apartar por un momento nuestras necesidades : cuando escuchamos a los demás, a veces debemos, al menos momentáneamente, apartar nuestras propias necesidades emocionales.

Podemos pensar en esto como poner nuestras necesidades en un estante mientras escuchamos. Imaginamos que podemos tomar nuestras cargas y ponerlas físicamente en el estante: esto nos ayudará a sentir que tenemos más control. Mientras están ahí, son visibles pero no nos pesan; somos conscientes de ellas pero no dejamos que nos afecten.

Por supuesto, no pueden permanecer en el estante para siempre, pero pueden colocarse allí temporalmente mientras manejamos otras responsabilidades, en este caso, estar completamente presente y escuchar a la otra persona. No regular nuestras emociones : cuando experimentamos emociones fuertes, tendemos a reaccionar impulsivamente, gritando, llorando, exhibiendo un lenguaje corporal agresivo o diciendo cosas hirientes a las personas que nos importan.

En este estado mental, no podemos comunicarnos de manera efectiva. Es inevitable que nos encontremos en situaciones en las que las personas digan cosas que desencadenen sentimientos negativos, por lo que debemos identificar los factores desencadenantes, pedir espacio si es necesario, expresar los sentimientos negativos con un tono de voz tranquilo y buscar aclaraciones.

A menudo, nos sentimos molestos por una suposición sobre lo que quiso decir la otra persona, incluso si no es lo que realmente pretendía.

Al buscar aclaraciones antes de reaccionar, podemos evitar o manejar el conflicto. Hablar sin filtro : cuando hablamos sin filtro, podemos herir involuntariamente los sentimientos de alguien.

Esto tiende a ocurrir cuando no prestamos suficiente atención a las palabras que elegimos, ya sea porque estamos distraídos o porque no nos importan los sentimientos de la otra persona en ese momento. Estar distraídos : si estamos distraídos durante una conversación, la gente generalmente lo notará.

No respetarnos: para respetar a la persona que habla, primero tenemos que respetarnos a nosotros mismos. Si no lo hacemos, corremos el riesgo de exponernos a que la persona tal vez se aproveche de nosotros, lo que puede hacer que sintamos resentimiento, obstaculizando el estar presentes para la otra persona.

Respetarnos a nosotros mismos significa establecer límites saludables, no someternos al abuso emocional o a la presión de los demás. Significa que no podemos prestar nuestro oído eternamente para el otro, tenemos que respetar nuestro propio tiempo, espacio y limitaciones.

En nuestras comunicaciones, todos tenemos la misma oportunidad de ser escuchados. La técnica de la escucha activa no es necesario ni recomendable aplicarla en todas las conversaciones y discusiones. Esta técnica surgió en el ámbito de la psicología clínica y se desarrolló también en la esfera educativa y de la crianza, dando muy buenos resultados en estos medios.

En el ámbito de una discusión intelectual o debate, por ejemplo, la escucha activa sería menos beneficiosa que el intercambio de preguntas, críticas o aportaciones de ideas.

Igualmente, en una sesión de brainstorming, en la que se requiere que cada persona aporte libremente y sin restricciones al flujo de ideas, la escucha no es tan importante como la interacción. Por último, y más importante, la escucha activa no debe ser usada para descargar sobre el otro nuestras frustraciones, amparados en que nuestro interlocutor no pueda intervenir para interrumpirnos y deba responder con comprensión y empatía.

En el complejo mundo de las relaciones interpersonales, la comprensión y la empatía no siempre son posibles, sobre todo si la persona que se supone que debe mostrarlas se siente atacada.

Esto se observa, por ejemplo, en discusiones de pareja en las que uno de los miembros realiza una crítica feroz del otro. Requiere un extraordinario control emocional, que la mayoría de personas no hemos alcanzado, sostener la escucha activa en estas situaciones.

Lo más recomendable es poner fin a la conversación temporalmente y establecer unas bases para retomarla posteriormente. Como ya hemos visto, la escucha activa requiere responder sin juzgar al otro y aceptando todos los pensamientos y sentimientos que la otra persona expresa.

Al desarrollarse en un ámbito clínico, esta técnica hacía posible que se creara un espacio seguro en consulta, un espacio en el que la persona pudiera explorar su interioridad sin temor y confiar en el terapeuta. No obstante, los temas de los que se hablaba no concernían al terapeuta, sino a la vida de la persona que acudía a consulta, y cuando la conversación viraba y se convertía en una queja sobre el terapeuta, el terapeuta detenía la escucha activa y cambiaba su abordaje hacia otras técnicas.

De hecho, se ha observado que la terapia marital convencional, basada en la escucha activa, no suele ser muy efectiva. Un estudio de esta terapia realizado por Kurt Hahlweg encontró que incluso después de emplear técnicas de escucha activa, la pareja promedio todavía se sentía angustiada.

Las pocas parejas que se beneficiaron recayeron al cabo de un año. Gottman, la amplia gama de terapias de pareja basadas en la resolución de conflictos compartía un nivel muy alto de recaída. En mi trabajo con todo tipo de personas, en consulta y en clase, he observado muchas veces que lo que más necesitamos no siempre es consejo, sino un oído atento y comprensivo, contar con alguien que nos permita expresarnos abiertamente y que nuestras emociones sean validadas.

Cuando se nos escucha de forma activa y con sensibilidad, estamos más abiertos a escucharnos a nosotros mismos y observar exactamente lo que sentimos y pensamos.

La escucha reduce la sensación de amenaza que produce que nuestras ideas vayan a ser criticadas y hace que las valoremos más y desarrollemos mejor.

Además, al sentirnos escuchados y protegidos de ataques y juicios, la imagen que mantenemos de nosotros mismos hacia el mundo deja de ser un escudo para poder ser explorada, vista tal cual es y analizada desde nuestro propio punto de vista.

Nos podemos mirar en el otro como si este fuera un espejo. Entonces sentimos que podemos cambiar esa imagen si nos resulta necesario. Todo esto sin que el terapeuta o el oyente exprese su opinión o nos dé consejo, simplemente escuchando y atendiendo a los pensamientos y las emociones que están siendo expresados.

La escucha activa hace posible un espacio de no crítica, no juicio, libertad, permisividad y comprensión, aceptación y calidez. Solo en un espacio como este nos sentimos seguros para poder llegar por nosotros mismos a los cambios que necesitamos hacer. Este artículo forma parte de los contenidos que desarrollamos durante la formación integral de Asesor en Nutrición Emocional y Alimentación Consciente , enfocados a realizar un profundo trabajo de re-conocimiento y revisión personal, así como a desarrollar el potencial para acompañar a otras personas en sus procesos personales.

Para saber más sobre esta formación, te invito a que descubras nuestro plan de estudios y profesorado descargándote el dossier. Si te ha gustado este artículo, te invito a suscribirte a mi newsletter, en la que comparto más artículos como este y otro contenido exclusivo para suscriptores, como recetas descargables y ejercicios de nutrición emocional y alimentación consciente.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios. Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.

Si desactivas esta cookie no podremos guardar tus preferencias. Esto significa que cada vez que visites esta web tendrás que activar o desactivar las cookies de nuevo. En mi newsletter Re-conócete comparto contigo todo mi conocimiento sobre nutrición emocional y alimentación consciente, mi experiencia en la cocina con recetas riquísimas!

y mis reflexiones más personales, para facilitar tu propio autoconocimiento. Persona a persona estamos creando el mundo en el que nos gustaría vivir. He leído y acepto la política de privacidad , la política de cookies y el aviso legal de esta web.

Fines: gestión de la petición, compra, solicitud o consulta. Puede ejercer los derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, portabilidad, limitación.

Acepto de modo inequívoco recibir boletines, newsletter o comunicaciones comerciales de esta entidad. Este tipo de escucha te ayudará a desarrollar relaciones sólidas, a comprender a tus amigos y colegas de manera más profunda e incluso a profundizar tu propio sentido de la empatía.

La definición de escucha activa más directa sería: La escucha activa es la práctica de escuchar para comprender lo que alguien está diciendo. Cuando practicas la escucha activa, te concentras exclusivamente en lo que dice la otra persona en lugar de planificar qué vas a responder como lo harías durante un debate o una conversación.

Para confirmar que comprendes lo que la otra persona dijo, debes parafrasear lo que escuchaste. Dependiendo de la conversación, también puedes hacer una pregunta específica y abierta para profundizar en el tema. La escucha activa te ayuda a tener conversaciones más significativas y profundas.

Cuando prestas total atención a lo que dice la otra persona, sin planificar lo que vas a contestar ni interrumpir, desarrollas habilidades de comunicación más efectivas. Así, si practicas la escucha activa el otro se sentirá escuchado. Sentirse escuchado es sentir que el otro pone el foco en ti y no en el problema o en intentar solucionar el problema.

Cuando la persona a la que escuchas se siente escuchada disminuye su estrés o agobio y está más dispuesta y abierta a mantener una conversación honesta. La escucha activa y sentirse escuchado son dos conceptos que van de la mano.

El que escucha activamente hará que el otro se sienta escuchado. Ahora que ya sabes qué es la escucha activa puede que te preguntes que es lo que caracteriza a las personas que practican la escucha activa:.

Parafrasean y resumen lo que dice la otra persona para asegurarse de que lo comprendieron en su totalidad. Practican la escucha sin emitir juicio haciendo a un lado sus propios sesgos o puntos de vista. Demuestran una comunicación no verbal positiva, mantienen el contacto visual y orientan el cuerpo hacia quien está hablando.

La escucha activa es una de las mejores formas de desarrollar relaciones interpersonales y establecer conexiones más cercanas, especialmente con los miembros del equipo. Esta habilidad blanda es una parte clave de la resolución de conflictos , la resolución de problemas y la crítica constructiva.

Desarrollas buenos vínculos. La escucha activa es una habilidad blanda cuyo desarrollo lleva tiempo. Prueba estas cinco técnicas de escucha activa que te permitirán practicar esta habilidad. A la hora de poner en práctica las técnicas de escucha activa, deberás tener en cuenta tanto las señas verbales como las señales no verbales.

Así, cuando hablamos de señales no verbales nos referimos, por ejemplo, a la postura corporal, a la expresión facial o incluso la sonrisa. En cambio, las señales verbales se refieren a la capacidad para hacer preguntas, parafrasear y resumir para transmitir empatía.

A continuación, también profundizaremos en algunos ejemplos para ayudarte a continuar desarrollando este músculo.

A veces, cuando una conversación fluye, sientes ganas de participar y contribuir con tus propias ideas, o desarrollar una idea que otra persona acaba de compartir. Este tipo de interrupción hace que algunas conversaciones avancen, pero no es algo que convenga hacer cuando estás escuchando de manera activa para entender.

Para practicar la escucha activa, dedica toda tu atención y energía a lo que dice la otra persona. Inevitablemente, surgirá alguna idea o comentario en relación con lo que te están diciendo, pero trata de hacer esos pensamientos a un lado mientras escuchas para entender.

En el proceso de aprendizaje sobre la escucha activa, es posible que te cruces con personas que hablen sobre la escucha sin emitir juicio. Más bien, se refiere a tu monólogo interno. En este caso, el hecho de emitir juicio hace referencia a cualquier pensamiento, positivo o negativo, que surja con respecto a lo que dice otra persona.

Cuando se generan estos pensamientos internos como reacción al discurso de la otra persona, inherentemente estarás poniendo tu atención en lo que piensas en lugar de lo que la otra persona dice.

Siempre que sea posible, trata de escuchar sin emitir juicio y evita cualquier pensamiento que te venga a la mente.

No está mal que tengas un punto de vista diferente al de quien está hablando. Para escuchar de forma activa, simplemente concéntrate en lo que está diciendo para que puedas desarrollar una mejor comprensión de esa persona.

Así, el otro se sentirá escuchado, no juzgado. Sentirse escuchado es un magnífico comienzo para cualquier conversación.

Una vez que la otra persona haya terminado de hablar, parafrasea lo que escuchaste con tus propias palabras. Parafrasear te ayuda a asegurarte de que entendiste lo que la otra persona estaba tratando de expresar.

Si al parafrasear lo haces de forma incorrecta o te falta algo que la otra persona intentaba comunicarte, te lo puede aclarar.

Luego, puedes profundizar en la conversación. Al parafrasear y resumir, en lugar de agregar información adicional, también estás demostrando que estabas prestando atención. Cuando parafrasees, evita agregar comentarios u opiniones propios, ya que el propósito de la escucha activa es poner tu atención en la otra persona y contener tu propio juicio.

Dado que no hablarás mucho durante el proceso de escucha activa, la mejor manera de mostrar apoyo es exhibir un comportamiento no verbal positivo. La comunicación no verbal es todo lo que se comunica sin palabras, como la expresión facial, los gestos, la postura y el lenguaje corporal.

Para exhibir un comportamiento no verbal positivo, haz contacto visual con la persona que está hablando para demostrarle que estás escuchando. Evita cruzar los brazos o inquietarte, ya que esos comportamientos suelen indicar distracción.

Si corresponde, también puedes sonreír y asentir con la cabeza. Estas señales no verbales no solo le confirman a la otra persona que estás prestando atención a lo que dice, sino que además hacen que esa persona se sienta más cómoda durante la conversación.

Consejo: Si la conversación se da en un entorno virtual, como durante una reunión de videoconferencia, sonríe y asiente mientras la otra persona está hablando. Evita hacer otras cosas en paralelo o mirar fuera de la pantalla; en cambio, mantén el video encendido y centra tu atención en quien está hablando para demostrar que estás participando.

Una vez que la persona termine de expresar su idea, demuestra que estás conectado haciendo preguntas específicas y abiertas. Evita agregar tu propio juicio a esas preguntas; recuerda, te estás concentrando en lo que la otra persona tiene para decir.

Si nunca antes has puesto en práctica la escucha activa, intentar hacerlo puede resultarte un poco confuso. A continuación, representaremos un diálogo de ejemplo entre dos personas, una de las cuales muestra apoyo a su compañero de trabajo escuchando de manera activa.

Antes de entrar de lleno en el ejemplo, veamos algunos elementos clave del diálogo que puedes usar cuando estás escuchando para comprender:.

Escucha interna activa y reflexión - La escucha activa es, en primer lugar, una actitud y una técnica. Utilizarla implica mostrar a nuestro interlocutor que existe la disposición de La escucha activa es una técnica que ayuda a establecer un diálogo eficiente, en el que el oyente puede interpretar y asimilar Escuchar activamente es oír el significado del mensaje que se está comunicando y responder con una indagación intencional. Es escuchar con curiosidad Así pues, la escucha activa tiene una faceta interna, basada en el interés que ponemos en centrarnos en lo que nos dicen y en comprenderlo, y

Con todo esto, posiblemente en interacciones futuras, tú no estarás muy predispuesto a interactuar con esa persona y ella se sentirá desorientada cuando, perciba tu rechazo. Se ha iniciado un conflicto qué puede ser la semilla de una relación complicada entre los dos.

Escuchar de verdad no es tarea fácil. Cuando nos escuchan de verdad, con la mirada, mostrando interés y asintiendo con la cabeza, nos sentimos reconfortados y entendidos.

Cuando sentimos que nos están escuchando, nos relajamos y nos abrimos. Entonces la confianza aumenta y se genera una sensación de espacio para ser quien realmente somos. Aunque hay personas que por naturaleza saben escuchar más que otras, la escucha es una habilidad que podemos desarrollar.

Un gran obstáculo a la verdadera escucha, es estar elaborando nuestros argumentos cuando la otra persona está hablando. La escucha activa significa escuchar no solo con los oídos , sino con todo el cuerpo y no solo escuchar las palabras, sino observar los gestos, la energía e incluso lo que no se dice pero se percibe.

En él, la protagonista es una niña que tiene una habilidad muy especial que hace que todo el mundo se sienta muy bien con ella. Transcribo aquí un trocito del texto que empieza preguntando porqué Momo tiene ese impacto en los demás:.

No; momo, como cualquier otro niño, no sabía hacer nada de todo eso. Entonces, ¿es que momo sabía algo que ponía a la gente de buen humor? Nada de eso. Lo que la pequeña momo sabía hacer como nadie más, era escuchar.

Eso no es nada especial, dirá quizás algún lector; cualquiera sabe escuchar. Pues eso es un error. Muy pocas personas saben escuchar de verdad.

Momo escuchaba de tal manera que a la gente tonta se le ocurrían, de repente, ideas muy inteligentes. No porque Momo dijera o preguntara algo que llevara a los demás a pensar esas ideas, no; simplemente estaba allí y escuchaba con toda su atención y toda su simpatía. Sabía escuchar de tal manera que la gente indecisa, de repente, sabía lo que quería.

O los tímidos de repente se sentían valerosos. Y si alguien creía que su vida estaba totalmente perdida y era insignificante, y que él mismo no era más que uno entre millones, que no importaba nada y que se podía sustituir con la misma facilidad que una maceta rota, iba y le contaba todo eso a la pequeña Momo, y le resultaba claro, de modo misterioso mientras hablaba, que tal como era, solo había uno entre todos los hombres y que, por eso, era importante, para el mundo.

Cuando leo este texto, se me pone la piel de gallina. Es tan fácil hacer que los demás se sientan queridos por nosotros.

Lamentablemente, es tan difícil encontrar tiempo de calidad para escuchar. Escuchar a nuestros colaboradores, hijos, amigos o a nuestra madre que se está haciendo mayor. Ahora que hemos tomado consciencia del impacto positivo y negativo que puede tener la escucha, será interesante descubrir cómo mejorarla y cómo utilizarla de forma intencional.

Es decir, tener esa herramienta a nuestra disposición para hacer uso de ella cuando la necesitemos, desde una intención clara y enfocada. Por ejemplo, Pol sabe que su colaboradora Andrea está pasando por una situación personal delicada debido a que está en un proceso de divorcio.

Pol, ha reservado un espacio en su agenda para dedicar un tiempo de calidad a Andrea y escucharla con el tiempo y el cuidado que merece en este momento. De forma intencional, Pol está invirtiendo en su relación con Andrea. Aprender los niveles de escucha nos permitirá modificar la calidad de nuestra escucha, según la situación.

En una conversación utilizamos los tres niveles. No obstante, hay conversaciones que requieren más de un nivel que de otro. Veamos algunos ejemplos:. En una conversación normal, escucho lo que el otro me dice nivel 2 , elaboro ideas y pensamientos al respecto nivel 1 y percibo si la conversación va bien o algo anda mal nivel 3.

Lo interesante es hacerlo de forma consciente y escoger en cada situación, qué nivel es el más apropiado. Pedro es un Manager Senior con mucha experiencia en la empresa. Su secretaria, Diana, es una mujer de su total confianza en la que puede delegar temas importantes. Hace un tiempo que Diana está nerviosa y distante y se equivoca en temas en los que nunca antes se había equivocado.

Así que Pedro decide hacer un hueco en su agenda para averiguar qué sucede. Quedan un día para ir a comer. Diana, encuentra raro que Pedro, la invite a comer y tiene curiosidad por saber cual es el motivo. Van a un restaurante acogedor y tranquilo. Lo primero que hace Pedro es desconectar su móvil.

Ahora sí que Diana, está intrigada, ella sabe que Pedro nunca desconecta de su móvil y de sus responsabilidades. Diana decide confiar y relajarse. Pedro empieza por decirle a Diana lo importante que es ella, como secretaria, para él y, lo agradecido que está de los años que ha estado a su lado, siempre atenta, siempre eficiente y siempre con disposición de ayudar.

También le explica que el motivo de la comida es conocer qué le está pasando porque la ve diferente. A partir de aquí Pedro deja de hablar y la escucha atentamente. Diana, se siente segura y reconocida. Una persona que domina la habilidad de la escucha activa suele resumir lo que le acaba de comunicar el otro interlocutor.

Esto ayuda a dejar claro que se entiende el punto de vista del otro antes de exponer el suyo propio. El oyente puede demostrar que ha estado atento al hacer preguntas relevantes.

De esta manera puede clarificar la información que ha recibido y mostrar interés por lo que el emisor intenta comunicar. Desirée Infante Caballero.

Consejos para afrontar la soledad durante la juventud. Psicología Y Psicoterapia Miguel Ángel. Un camino hacia la resiliencia mental. Cristina Santolaria. Animales llevados a juicio: ¿por qué se hacía esto en el pasado? Sonia Ruz Comas. Froilán Ibáñez Recatalá. Ricardo Buchó: «Parte del éxito de Mentalia se basa en el trabajo en red».

Psicología Y Mente. Descubriendo las bases neurológicas de las Dificultades de Aprendizaje. Edeca Formación. El Impacto Psicológico de la Inmigración: más allá de la promesa migratoria.

Maia Goldberg. Artículo relacionado: "Los 28 tipos de comunicación y sus características" ¿Qué es la escucha activa? Por esto, existen dos elementos que facilitan la escucha activa, son los siguientes: Disposición psicológica : la preparación interna es importante, estar en el momento presente, prestar atención constante y observar al otro: identificar el contenido de lo que dice, los objetivos y los sentimientos.

Qué no hacer en la escucha activa A continuación repasamos algunos errores que se pueden producir cuando se escucha a la otra persona : Distraerse durante la conversación Interrumpir al que habla Juzgarlo y querer imponer tus ideas Ofrecer ayuda de manera prematura y con falta de información Rechazar y no validar lo que el otro esté sintiendo Descalificar al dar tu opinión Contar tu propia historia en vez de escuchar la suya Señales que indican la escucha activa correcta Existen varias señales que muestran a la otra persona que se le está escuchando activamente.

Señales no verbales Las personas que escuchan activamente suelen mostrar las siguientes señales no verbales: Contacto visual El contacto visual muestra a la otra persona que se está prestando atención a lo que dice y siente y, además, puede mostrar sinceridad.

Sonrisa ligera Esto asegura al interlocutor que la información que está transmitiendo está siendo bien recibida y le que le motiva a seguir hablando. Postura corporal receptiva La postura da información del emisor y el receptor en el proceso de comunicación.

Mirroring El reflejo automático o mirroring de cualquier expresión facial del hablante puede ser señal de escucha atenta. No distracción El oyente activo no se va a distraer, pues su atención está puesta en las señales verbales y no verbales que emite en oyente.

Señales verbales Emitir palabras de refuerzo o cumplidos Este tipo de verbalizaciones r efuerzan el discurso del hablante al transmitir que uno valida su punto de vista. Parafrasear Parafrasear hace referencia a verificar o expresar con las propias palabras lo que parece que el hablante acaba de decir.

Resumir Una persona que domina la habilidad de la escucha activa suele resumir lo que le acaba de comunicar el otro interlocutor. Hacer preguntas El oyente puede demostrar que ha estado atento al hacer preguntas relevantes.

Referencias bibliográficas. Arnold, K. Behind the Mirror: Reflective Listening and Its Tain in the Work of Carl Rogers. The Humanistic Psychologist, 42 4 : pp.

Estanqueiro, A. Principios de comunicación interpersonal: para saber tratar con las personas. Madrid: Narcea Ediciones. Lackie, B. Nonverbal communication in clinical social work practice. Clinical Social Work Journal, 5 1 : pp. Marshall, A.

De estas cookies, Dinámica Rifa de Premios cookies que se clasifican según sea necesario se almacenan en reflxión navegador, ya que son esenciales para el funcionamiento de las interha básicas Glorioso Deporte Fantástico sitio inetrna. Si no Escycha seguros de intrena Torneos lucrativos en línea está sintiendo, podemos convertirla en una pregunta. Asimismo, la escucha activa es una habilidad que se puede desarrollar y que está estrechamente ligada con la empatíaya que se trata de un proceso que comienza con la disposición y que contribuye a trabajar la inteligencia emocional. Recuerda que cada persona tiene una experiencia y background diferentepor lo que debemos tratar de ver las cosas desde esta otra perspectiva. La empatía es fundamental en el proceso de escucha activa. Escucha activa: la clave para comunicarse con los demás

Related Post

3 thoughts on “Escucha interna activa y reflexión”

Добавить комментарий

Ваш e-mail не будет опубликован. Обязательные поля помечены *