[REQ_ERR: 401] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Conquistador de Tesoros Dorados

Conquistador de Tesoros Dorados

Uno de los soldados, Alonso Yáñez , decidió hacer un altar para el Dios cristiano dentro del mismo templo. Durante su construcción, Yánez se encontró con una puerta tapiada que podía romperse con facilidad. Cortés y sus hombres llegaron al otro lado y al hacerlo, no podían creer lo que veían sus ojos: miles de joyas de oro, planchas, tejuelos, piedras preciosas y cofres llenos de esmeraldas que se extendían hasta donde alcanzaba la vista.

Los aztecas, un imperio de 15 millones de personas que había florecido en el siglo XIV, tenían un férreo control de tributos sobre todos los pueblos de la zona.

A lo largo de los años habían reunido un auténtico ajuar que procedía de las minas de oro, así como de los barcos que se habían hundido en las orillas del Atlántico transportando grandes tesoros. Los conquistadores españoles reunieron todo lo que encontraron en el templo, junto con lo que habían conseguido en su camino a Tenochtitlán, y se disponían a partir pacíficamente para España cuando les llegó una noticia amarga.

El gobernador Diego Velázquez había confiscado, en la isla de Cuba, los bienes de Hernán Cortés por desobedecer sus órdenes e intentar conquistar este imperio, y había organizado un ejército que constaba de 19 embarcaciones, 1. Cortés tuvo que acudir junto con algunos de sus soldados a prestar batalla, mientras que en la capital del imperio azteca muchos de sus hombres se amotinaron.

Cuando volvió se encontró con la noticia de que el rey Moctezuma había muerto y, además, los aztecas amenazaban con mandar a los españoles, que los habían tratado injustamente, a la pira de los sacrificios. El comandante decidió que huirían la noche siguiente, cogiendo solo el oro que pudieran llevar consigo y dejando atrás la mayor parte del tesoro que habían encontrado en el templo.

Sin embargo, en lo que se conoce como la Noche Triste , los aztecas los descubrieron y asesinaron a más de personas, llevándose de vuelta aquello que estos habían dejado por el camino. El nuevo plan de los "Marañones" consistía en salir al océano lo antes posible para reabastecerse en isla Margarita y luego tomar la región de Panamá para, finalmente, lanzarse a la conquista del Perú, donde especulaban con la adhesión de otros españoles y, sobre todo, de los negros esclavos, quienes serían armados y liberados.

Incluso, ya soñaban con el futuro reparto del Perú entre ellos, no solo de las propiedades y las haciendas, sino también de las mujeres. En otra escala del itinerario, Fernando de Guzmán y sus capitanes, viendo el mal camino que llevaban y arrepentidos del amotinamiento que le habían perpetrado a Pedro de Ursúa, se juntaron para reexaminar la situación.

Allí plantearon que lo mejor sería retomar la misión original y que para ello sería necesarío deshacerse de Lope de Aguirre, quien siempre estaba rodeado de gran cantidad de amigos fuertes y bien armados, y que por lo tanto, lo mejor sería matarlo cuando estuviesen navegando en los bergantines.

Tras la muerte de Guzmán, Aguirre justificó sus actos como normales para una situación de guerra y se autoproclamó General. Así los "Marañones" continuaron su viaje hacia el Atlántico, arribando y tomando por asalto la isla de Margarita , donde fueron asesinados, tanto el Gobernador, como varios religiosos y algunos hombres y mujeres.

Luego Aguirre pasó con su gente a Tierra Firme y en su camino saqueó e incendió varias poblaciones. Finalmente, sus propios hombres, tan crueles y feroces como su líder, le traicionaron y le dieron muerte en Barquisimeto actual Venezuela.

Antes de morir, Lope de Aguirre apuñaló a su propia hija, según él, para que ella no pagara por sus crímenes. Partícipe de las conquistas del Perú y la Nueva Granada actual Colombia , el español Pedro Malaver de Silva escuchó en esta última región las noticias sobre una tierra ubicada hacia el Este donde se hallaban pueblos de indios altamente desarrollados, lo que motivó a que en Malaver partiera rumbo a España con la intención de conseguir una licencia del Rey para la conquista de dichas tierras.

Tras este pedido la Corte lo declara adelantado, gobernador y capitán general de la «Nueva Extremadura», un territorio de trescientas leguas que abarcaba las provincias Omaguas, Omeguas y el Quinaco.

Pedro Malaver de Silva recluta unos hombres, muchos de ellos con mujeres e hijos, que en su mayoría eran judíos conversos al ser sospechosos de continuar con sus prácticas religiosas se les denominaba marranos expulsados de varias ciudades europeas de dominio español.

Concluida la leva, terminados los preparativos, abastecidos los dos barcos y reunida la gente con sus respectivas familias, el 19 de marzo de , se hacían a la mar en Sanlúcar de Barrameda.

Después de hacer escala en las Canarias y la isla de Margarita desembarca en el puerto de Borburata en tierrafirme. Inició su itinerario con la ascension de la cordillera de la costa acampando en la ciudad venezolana de Valencia del Rey.

Desde allí avanza bordenado la cordillera hacia los llanos. Pronto la expedición comenzó a sentir las penurias de aquella zona inhóspita y despoblada. Aunque inicialmente la esperanza de encontrar grandes fortunas hizo que los hombres soportaran todas las penalidades, la infinidad de los llanos terminó desanimándolos.

La fatiga también afectó el temperamento de Pedro Malaver de Silva, que en lugar de alentar a sus soldados se volvió cada vez más distante e intratable. Tras cinco meses sin obtener resultado alguno el Adelantado resolvió enviar al Capitán Céspedes, junto con treinta hombres, para que hiciese un reconocimiento del territorio antes de seguir avanzando.

Cumpliendo dichas órdenes, veintiséis días después de su partida Céspedes halló un gran lago que un integrante de la avanzada, mestizo conocedor del lugar, afirmó que sus aguas discurrían cerca de la ciudad de Barquisimeto.

El encargado de llevar el mensaje fue un indio criado del Capitán, cuya mujer había quedado junto con Malaver y el resto de la expedición, por lo que aceptó gustosamente el mandato de Céspedes.

Al enterarse del desacato de sus soldados, el Gobernador exigió a otro Capitán, don Luis de Leiva, que junto con otros treinta soldados fuese en busca de Céspedes para ahorcarlo y traer consigo a los demás desertores.

El Capitán aceptó el encargo, sin embargo, al poco tiempo y al igual que Céspedes, Luis de Leiva despachó a un indio para informar al Gobernador que no perdiese tiempo esperándolo porque no pensaba retornar. Allí, ambos capitanes, decidieron unir sus fuerzas para continuar el viaje hasta Barquisimeto, poblado al cual llegaron unos días después.

Tras recibir el mensaje de don Luis de Leiva, Pedro Malaver debió aceptar que había perdido la lealtad de sus más fieles seguidores y que no podía continuar en esas condiciones, por lo que decidió seguir el camino dejado por sus capitanes, llegando a la ciudad de Barquisimeto, en marzo de Así fue que a los pocos días, el Adelantado partió rumbo a la ciudad peruana de Chachapoyas , donde vendió todos los bienes que tenía para recaudar el dinero suficiente y luego dirigirse rumbo a España.

La segunda exploración de Pedro Malaver de Silva partió de San Lucar , con unos hombres. En arribaron a un lugar ubicado entre los ríos Amazonas y Orinoco. Allí terminó falleciendo casi la totalidad de la expedición, algunos por las inclemencias del territorio y los otros resultaron asesinados por los indios caribes , incluyendo en este grupo a Pedro Malaver y a dos de sus hijas.

Uno de los sobrevivientes fue el soldado Juan Martín de Albujar, que tras pasar algún tiempo cautivo entre los indios logró, diez años después, llegar a la desembocadura del río Esequibo donde pudo contactar a los españoles que habitaban en la isla Margarita , viviendo allí algunos años y luego en la ciudad de Carora.

Cabe destacar que la falta de mayores precisiones, generó posteriormente diferencias entre los historiadores sobre si la gobernación de Nueva Extremadura se hallaba al oeste o al sur de la Nueva Andalucía. La otra versión, establecía que la Nueva Extremadura estaba al sur de la Nueva Andalucía, o sea, desde el río Amazonas hasta la región del Mato Grosso , con la Línea de Tordesillas frontera con el Brasil como límite al Este.

Dicha reflexión se basaba en el relato del fray Pedro Simón según el cual " Silva comenzara la suya su gobernación desde los términos de ésta la gobernación de Serpa , corriendo siempre al Sur". Diego Hernández de Serpa , fue durante algunos años un perseguidor de corsarios en el mar Caribe y algunas fuentes lo vinculan al primer viaje por el Orinoco realizado por Ordaz en Tras la muerte de Orellana en , esa tierra quedó liberada y así fue que poco después, en , Diego Hernández se embarcó en una expedición con rumbo a la Guayana, travesía que fue desautorizada por la Audiencia de Santo Domingo.

En octubre de Serpa arribó a Nueva Córdoba hoy Cumaná y desde allí despachó a dos capitanes con la misión de avanzar durante cuarenta días sin detenerse con el objetivo de examinar el territorio y establecer contactos que permitieran el reabastecimiento de alimentos.

Sin embargo, a los pocos días de haberse iniciado la trevesía, algunos de los hombres desertan y unos indios atacan a la expedición, provocando la muerte del Gobernador.

En enero de , el rey Felipe II le entrega a Juan Ponce de León II , la capitulación para el poblamiento de las islas de Trinidad y Tabago Tobago. El nuevo gobernador llega a Trinidad en diciembre de ese mismo año y levanta el fuerte y ciudad de la Circuncisión en el mismo lugar donde, años atrás, Sedeño había levantado un asentamiento y donde, años después, Antonio de Berrío fundaría el pueblo de San José de Oruña.

Una vez instalados allí, los españoles de Trinidad establecieron contactos con los indios del Golfo de Paria, quienes estaban interesados en comerciar con los europeos. Según una carta del fray Miguel Diosdado, los indios les habían relatado que el oro que tenían se sacaba del valle del río Caroní.

Sin embargo, el hambre, las enfermedades y la resistencia de los indios nativos de la isla provocaron que Trinidad fuese nuevamente despoblada.

En , la Real Audiencia de Santa Fe de Bogotá le otorgó a Gonzalo Jiménez de Quesada el gobierno de un extenso territorio de leguas de longitud y latitud entre los ríos Pauto y Papamene, el derecho de usufructo para él y un heredero y la concesión del título de marqués o conde de la tierra que ocupare, así como el de alguacil.

Con este reconocimiento, y acosado por penurias económicas, Jiménez de Quesada inicia una expedición a San Juan de los Llanos al oriente de los Andes, en busca de «El Dorado». Dicha empresa finalizó en sin ningún resultado. Desde el siglo XVI surgió en las Guayanas el rumor de que en el interior del continente existía un gran lago.

Los indígenas llamaban a ese lugar Paragua o Parava, que en lengua Caribe significa justamente mar o lago grande y que los misioneros de Piritú comenzaron a denominar Lago Casipa en honor a los indios casipagotos que vivían por esa zona.

El 3 de enero de el conquistador español Antonio de Berrío , heredero de la capitulación de Gonzalo Jiménez de Quesada , emprende una expedición hacia la cuenca del Orinoco. que en la cordillera hay una laguna grandísima y que de la otra parte de ella hay grandes pobladores, y gran riqueza de oro y piedras Los aportes de Berrio permitieron conocer mejor la geografía del inexplorado escudo guayanés , sin embargo también sirvieron para plasmar en los mapas un mito geográfico: el gran lago de la Ciudad de Manoa El dorado , un valle inundado, rodeado por altas montañas, ubicado entre las cuencas de los ríos Orinoco y Amazonas.

En , Berrio emprende otra expedición hacia las montañas que había divisado algunos años atrás. Allí intentó infructuosamente encontrar un paso o alguna población importante para poder reabastecerse de alimentos. Tras dos meses sin resultados y sin recibir refuerzos decide volver a la isla Margarita.

A pesar de su fracaso Berrio está convencido de que tras esas montañas se hallaba un lago con la magnífica ciudad de Manoa. En Berrio emprende su tercera exploración, avanzando nuevamente por el río Orinoco y luego por el Caroní , sin embargo le faltan los recursos para seguir avanzando, tras lo cual decide pedir refuerzos.

La principal fuente consultada por Berrio, era un supuesto diario depositado en Puerto Rico , escrito por un hombre llamado Iones Martínez, quien había participado en la expedición de Diego de Ordaz.

Incluso el rey de esta ciudad, solía organizar fiestas donde todos se desnudaban para ungirse con un bálsamo blanco llamado "curcai", tras lo cual unos criados del rey soplaban polvo de oro a través de unas cañas hasta que se lograba cubrir la totalidad del cuerpo.

Una vez finalizado este proceso, todos se sentaban a beber, incluso durante varios días seguidos, siendo este el principal vicio en Manoa. En este hecho le arrebatan todo el tesoro que el cacique le había entregado, quedándole únicamente unas vasijas llenas de cuentas labradas en oro ya que los indios supusieron que solo contenían agua en su interior.

que se dice por cosa cierta que los reyes incas de estas provincias salieron a conquistar el Pirú y después con discordia que hubo entre dos hermanos, el uno de miedo del otro, se volvió huyendo a estas provincias.

Continuando con su plan de encontrar El Dorado, Berrio funda en la isla grande de Trinidad el pueblo de San José de Oruña y se instala allí al año siguiente. Este acto le traerá pleitos con los gobernadores de Caracas, Cumaná y Margarita, quienes aludían que Berrio no tenía derechos sobre la isla.

En la escuadra de Walter Raleigh interceptó una embarcación española donde iban las cartas de Berrío en las que informaba de que había conseguido El Dorado.

Esta noticia impulsó a Raleigh a desembarcar en Trinidad en marzo de , tras lo cual incendia la ciudad y se lleva prisionero a Berrio. Allí Raleigh envió a una comisión para que contactara al cacique más próximo, quien se presentó al día siguiente: se trataba de Wanuretona, quien acostumbrado a tratar con los españoles, le informó que todos los pueblos guayanos del sur, eran súbditos del Inca y que se unirían para defender el oro de Manoa.

Nuevamente libre, Berrío reunió gente y partió desde Margarita hacia el Orinoco, fundando en la ciudad de Santo Tomé de Guayana hoy Ciudad Bolívar para desde allí organizar la expedición a Manoa.

Berrío esperó la llegada de su hijo Fernando quién traería refuerzos desde Bogotá, sin embargo este llega dos años después, encontrando el poblado abandonado y a su padre a punto de morir.

Posteriormente, Fernando de Berrío , heredo la gobernación de su padre y realizó varias expediciones al macizo de Guayana con el fin de hallar El Dorado, siendo este el primer europeo en observar el salto Ángel.

Instalado en San José de Oruña y sin posibilidades de encabezar una gran expedición, el gobernador Antonio de Berrio decide enviar, en , a su Maestre de Campo , Domingo de Vera e Irigoyen o Ibargoyen con treinta y cinco soldados y algunos indios, a explorar el interior del continente.

Entre estos indios se encuentra un cacique llamado Morequita o Morequito, quien había sido secuestrado por Berrio, pero que tras ser cristianizado procuró guiar a los españoles rumbo al oro de las guayanas. Así Vera e Irigoyen se introduce en el Orinoco y llega hasta la altura del río Caroní , donde estaba la tribu de Morequito.

Una vez allí el cacique es parcialmente liberado con el objetivo de que hiciese honor a su palabra, sin embargo Morequito se propone sabotear la expedición y entre otras cosas advierte a los demás indios que escondan todas las piezas de oro que poseen.

Con el objetivo de seguir tierra adentro y desconfiando de su guía, Vera e Irigoyen decide liberar totalmente a Morequito, aunque tomando a un hijo suyo como rehén. Sin embargo Morequito continúa con su plan y toma contacto con otras tribus para que dificulten en lo posible el paso de los españoles, aunque esta maniobra es descubierta por el conquistador quien ordena volver a encadenar al cacique.

El Maestre de Campo continuó su viaje por tierra a través de un llano habitado por gran cantidad de indios con mucha agua y comida. En un pueblo cuyo cacique se llamaba Parigua decidió informarse sobre lo que le esperaba más adelante. Allí le comentan que ellos pertenecen a la provincia de los Guayana y que a una jornada de distancia empezaba la tierra de los Mucuraguaray, con los cuales estaban en guerra y que detrás de esa provincia había otra llamada Guayacapari, que poseía gran cantidad de habitantes.

Según Irigoyen, pasando Guayacapari "esta una laguna grande salada que ellos llaman mar, toda ella a la redonda poblada de muchísimos naturales y que junto a ella nace el río Caroní a la cual dicha laguna, desde esta provincia de Guayana, habrá once o doce jornadas, que conforme a lo que andan ellos habrá 80 o 90 leguas.

Vera e Irigoyen describe que a medida que avanza el camino está poblado por «muchísima gente» y que «tienen oro en las narices, en los pechos, en los brazos, en las piernas y que es gente muy rica». Sin embargo, el Maestre de Campo se entera de que Morequito tiene planeado enviar a los españoles por un camino donde no había agua en dos días, para que luego fueran emboscados, hecho que determinó el fin de la travesía, pudiendo Irigoyen y su gente volver a salvo.

En , la reina de Inglaterra , Isabel I , ordenó un importante ataque sobre el Caribe español con el objetivo final de constituir una colonia británica en Panamá.

Según el plan, el corsario Walter Raleigh , incursionaría por el río Orinoco, mientras que Amyas Preston , hostigaría las posiciones españolas en Tierra Firme. Raleigh descubrió algunas minas de estaño y emprendió la vuelta a Inglaterra cuando ya no pudo seguir avanzando con sus barcos por aquellos ríos.

Ya de regreso en Gran Bretaña, Raleigh escribe un libro llamado El Descubrimiento del vasto, rico y hermoso imperio de las Guayanas con un relato de poderosa y dorada ciudad de Manoa que los españoles llaman El Dorado con el fin de concientizar a los británicos sobre las riquezas que podrían encontrar en esas tierras inexploradas.

En Raleigh partió nuevamente hacia Guayana con el objetivo de encontrar las supuestas minas de oro que se encontraban en su interior aunque, esta vez el Rey impuso la expresa condición de no dañar la propiedad de los españoles. Durante el viaje la expedición debió soportar grandes tormentas, enfermedades y escasez de provisiones.

Los británicos llegaron a las guayanas en noviembre de , aunque por error ingresaron por el río Galiana, de corrientes muy peligrosas. Allí fueron auxiliados por unos indios y el propio Raleigh debió desembarcar y guardar reposo a causa de su delicada situación física. Sin embargo, ordena que cinco de sus barcos tomen rumbo hacia el Orinoco para continuar con la expedición.

En su trayecto estos barcos pasan frente a la fortaleza española de Santo Tomé, desde donde son atacados, muriendo en el enfrentamiento el propio hijo de Raleigh.

Los británicos logran tomar el fuerte, aunque no evitan el continuo asedio de los españoles. Entre tanta selva, los británicos comienzan a dudar sobre la existencia de aquellas minas de oro y aunque efectivamente existiesen consideraban que sería muy complicardo trabajarlas y controlarlas. La deserción del capitán Thidney marcó el fin de la expedición.

A su vuelta a Inglaterra en junio de , Raleigh fue condenado a muerte por haber atacado posesiones españolas, en contra de las órdenes del Rey. Si bien Antonio Berrio había popularizado la existencia de un enorme lago o mar interior en sus búsquedas de El Dorado, esta referencia geográfica no apareció en los mapas sino hasta cuando Jodocus Hondius lo incorpora con el nombre de Lago Parima Parime Lake , en base al relato del viaje de Walter Ralegh.

A comienzos del siglo XVIII , el padre José Cabarte, de la Compañía de Jesús , pasó treinta y nueve años en las misiones del Orinoco siguiendo los rastros de la expedición que había realizado el tudesco Felipe von Hutten en busca de El Dorado.

Finalmente él y tres indios más lograron huir a instancias de otro esclavo que conocía el camino. Tras salir de Manoa debieron caminar unos veintitrés días hasta llegar a las orillas del río Orinoco. El indio Agustín le certificó al padre Cabarte que aquella ciudad poseía grandes riquezas y muchos habitantes.

El nombre de «Guayana» se originó por obra de Diego de Ordaz , quien en levantó la efímera población de Santo Tomás de Guayana hoy Ciudad Bolívar , en la confluencia de los ríos Orinoco y Caroní.

Desde entonces y hasta fines del siglo XVI dicha región permaneció prácticamente inexplorada, lo que condujo a suponer que allí se escondía la legendaria ciudad de El Dorado. En , Antonio Berrio proclamó la creación de la Provincia de Guayana , dependiente de Santa Fe de Bogotá.

En , Guayana pasa a formar parte de la Provincia de Nueva Andalucía hasta , cuando este territorio recupera nuevamente el estatus de Provincia, inicialmente a cargo del Virreinato de Nueva Granada y finalmente como parte de la Capitanía General de Venezuela , con sede en Caracas.

El Gobernador de Guayana, Manuel Centurión , se dedicó a poblar, fortificar y cartografiar el territorio con el objetivo de consolidar el dominio español y evitar la intrusión de otras potencias que amenazaban con ocupar la región.

Motivado principalmente por una necesidad político-militar, Centurión encaró la misión de desentrañar definitivamente el misterio del Lago Parima y del Cerro Dorado , cuyo control sería fundamental para limitar el avance de los neerlandeses por los afluentes del río Esequibo , de los franceses desde el asentamiento de Cayena y de los portugueses que venían avanzando por el río Negro.

Al esfuerzo de Centurión se sumó un cacique de la región llamado Paranacare, quien se ofreció a guiar a los españoles hasta el "Cerro Dorado". Por aquel entonces se presumía que el río Caroní nacía muy cerca de la supuesta Laguna Parima y que los ríos Caura y Paragua eran las vías naturales de acceso a la región.

Además los frailes capuchinos, primeros exploradores de la zona, sabían por los indios caribes de la existencia de algunas vetas de oro y plata en aquel lugar.

Centurión comienza su proyecto en fundando pueblos al sur del Orinoco, que servirían como escalas intermedias en el avance progresivo hacia el interior de la Guayana. Paralelamente este envía una nota solicitando ayuda al Consejo de Indias y al gobernador y capitán general de Venezuela, José Solano y Bote , adjuntando un plano esquemático de la provincia advirtiendo que el planteo de la zona central era hipotético.

En dicho mapa se muestra la Laguna Parima desplazada hacia el suroeste y como centro aportador de las cuencas del Orinoco a través del Caroní -Paragua , del Esequibo y del Amazonas , destacándose el caño Blanco como el mayor aporte hídrico de la supuesta laguna. En Centurión ordena diseñar un nuevo Plano General de la Provincia de Guayana, incluyendo referencias topográficas, una red hidrológica actualizada y un Lago Parima más reducido en sus dimensiones.

La forma en que la historia se transformó en el mito de una legendaria ciudad de oro revela cómo el metal precioso era una fuente de riqueza material para los conquistadores. Ellos no entendían su valor verdadero para la sociedad Muisca. Las mentes del Viejo Continente simplemente no podían procesar la idea de cuánto oro podía haber sido arrojado al fondo de un lago y enterrado en otros sitios sagrados de Colombia.

En el conquistador Gonzalo Jiménez de Quesada y su ejército de hombres se apartaron de su misión de encontrar una ruta a Perú y terminaron en la tierra de los Muisca por primera vez.

Quesada y sus hombres se adentraron cada vez más profundo en territorios extraños e inhóspitos donde muchos perdieron la vida.

Pero lo que encontraron los deslumbró. El trabajo en oro de los Muisca no se parecía a nada que hubieran visto antes. Trágicamente, la cacería desesperada de oro sigue viva. Los arqueólogos que trabajan en institutos de investigación como el Museo del Oro están luchando contra una ola creciente de saqueadores.

La cantidad descubierta es impresionante. En los años 70, el número de nuevos lugares hallados fue tal que el precio mundial del oro se desplomó. Como consecuencia, la gran mayoría de los objetos preciosos precolombinos de oro han sido derretidos y su valor real como pistas para entender el trabajo de una cultura antigua se han perdido para siempre.

Afortunadamente, las colecciones que sobrevive en sitios como el Museo del Oro y el Museo Británico pueden abrir una ventana para entender las diferentes perspectivas sobre el valor material y la percepción humana, y aún más importante, entender la verdadera historia detrás del mito de El Dorado.

La verdad detrás del mito de El Dorado. Ceremonia dorada. Equilibrio cósmico. Contenido relacionado. El chef estrella danés que quiere revolucionar la cocina boliviana 23 noviembre Los rostros de Hernán Cortés 16 septiembre Principales noticias.

El grupo de WhatsApp que rescató a mujeres traficadas y esclavizadas en Medio Oriente 1 hora.

El mito europeo sobre una ciudad perdida de oro que estaba ahí para ser descubierta por un conquistador aventurero encapsula la sed Ésta se vio reavivada por la conquista del imperio azteca () por parte de Hernán Cortés, que consiguió allí un tesoro de pesos Al dictar la conferencia” El oro del Templo Mayor y la conquista de Tenochtitlan”, en la pasada 33er Feria Internacional del Libro de

Conquistador de Tesoros Dorados - Hecha completamente con oro, se dice que los conquistadores dorados en lo profundo tesoros andaban escondidos en lo más profundo de las El mito europeo sobre una ciudad perdida de oro que estaba ahí para ser descubierta por un conquistador aventurero encapsula la sed Ésta se vio reavivada por la conquista del imperio azteca () por parte de Hernán Cortés, que consiguió allí un tesoro de pesos Al dictar la conferencia” El oro del Templo Mayor y la conquista de Tenochtitlan”, en la pasada 33er Feria Internacional del Libro de

Dortal llegó a Paria en y allí se asoció con Alonso de Herrera , antiguo lugarteniente de Diego de Ordás. Herrera remontaría el Orinoco y Ortal realizaría el mismo trayecto pero por vía terrestre, reuniéndose ambos a la altura del cruce entre los ríos Orinoco y Meta.

Herrera llegó primero al objetivo y en lugar de esperar a su socio decidió continuar río arriba por el Meta, hasta los llanos , donde murió en un enfrentamiento con los indios. Poco después, Dortal llegó hasta el mismo lugar donde había fallecido Herrera y allí decidió emprender el regreso, convencido de que allí no había oro.

En , los banqueros alemanes Welser de Augsburgo obtuvieron la gobernación de Venezuela. Un año después, Ambrosio Alfinger llegó a Coro , desde donde encabezó una expedición hacia el sur del lago Maracaibo donde pretendía encontrar un paso hacia el océano Pacífico.

A su regreso a Coro, Alfinger dijo haber visto ovejas del Perú y hombres vestidos con mantas. En llegaron a las tierras que actualmente forman los departamentos del Cesar y Norte de Santander en Colombia, y avanzando por el Valle de Upar la expedición llegó en hasta la Sabana de los Caracoles, lugar donde hoy se encuentra Bucaramanga.

Durante el viaje de regreso Alfinger fue muerto por los indios, aunque la noticia de "Xerira" llegó hasta la costa Caribe. En una carta de la Real Audiencia de Santo Domingo , fechada el 30 de enero de , se informa a Su Majestad sobre las riquezas del Perú y su temor de que los colonos abandonen las islas del Caribe para irse a Sudamérica.

Sin embargo, lo interesante del relato es que describe la existencia de una tierra aún más rica que el Perú, ubicada en el interior del continente:. Así es que en Venezuela se conjeturan tres posibles ubicaciones para esta tierra mítica, dos de ellas vinculadas directamente a la influencia muisca.

La primera referencia es la obtenida por Alfinger en el bajo del río Magdalena , sobre una rica provincia llamada "Xerira", o sea parte de la meseta muisca. La segunda variante la había aportado Diego de Ordás cuando los indios del Meta , probablemente los goahibo, le cuentan sobre las grandes riquezas que había río arriba, en los Andes orientales , cerca del lugar donde habitaban los muiscas.

La tercera versión es la de la propia Real Audiencia de Santo Domingo, que ubicaba estas grandes riquezas al sur de Venezuela a la altura de la línea del Ecuador.

Jorge de Espira o Spira, fue designado por los Welser como nuevo Gobernador de Venezuela, tras la muerte de Alfinger.

Espira llegó a Coro en y organizó inmediatamente una expedición rumbo a las tierras al sur del lago de Maracaibo y más allá de las sierras de Carora , donde se suponía existía oro en abundancia. El nuevo Gobernador encargó a Nicolás de Federmann partir a Santo Domingo en busca de los recursos necesarios para semejante viaje y luego encontrarse ambos en las sierras de Carora.

La única vía posible era entonces rodear la Cordillera Oriental , considerado un cordón montañoso aislado como la Sierra Nevada de Santa Marta , y desde allí ingresar a Xerira, sin embargo, Espira descubrió que las montañas continuaban hacia el suroeste, siendo este un ramal de la Cordillera de los Andes , que se extiende desde allí hasta el lejano Estrecho de Magallanes , en la otra punta del continente.

Desalentada, la expedición emprende el definitivo retorno a la costa venezolana. Mientras tanto, en , Nicolás de Federmann parte finalmente desde Coro con la misión de socorrer a Espira de quien no se había tenido más noticia.

El itinerario de esta exploración sería por los Llanos de Carora , hasta la cabecera del río Guaviare. En , mientras Cuzco caía en manos de Pizarro, hacia el Norte Sebastián de Belalcázar emprendía la conquista de Quito Ecuador , que se suponía igualmente rica, aunque los españoles no encontraron tesoros allí.

Desde aquel entonces, los españoles de Quito comenzaron a denominar ese territorio como la provincia de El Dorado. Desde allí, evitando el viaje por el Pacífico hasta Panamá, podría embarcarse directamente rumbo a España sin tener que cruzarse con Pizarro, del cual pretendía independizarse.

En , llega a Santa Marta el teniente de gobernador, Gonzalo Jiménez de Quesada , quien decidió organizar una excursión hacia el interior del territorio, siguiendo el curso del río Grande río Magdalena , con el objetivo de alcanzar el Perú. En su camino, Quesada observó un hecho curioso: a lo largo del río los indios consumían granos de sal traídos desde la costa de Santa Marta, sin embargo, una vez recorridas setenta leguas de distancia, la sal era ya muy cara y escasa.

Luego de esto, comenzaron a observar indios que consumían otra sal, ya no en granos sino en panes similares a los terrones de azúcar y a medida que avanzaban por el río la sal era cada vez más barata, lo que llamó la atención de los conquistadores.

Según los indios, las tierras de donde provenía dicha sal pertenecían a un señor poderoso que poseía grandes riquezas. Los españoles decidieron explorar el origen de dicha sal, llegando así hasta las tierras de la Confederación muisca , un pueblo rico en oro y esmeraldas que habitaba en el altiplano cundiboyacense.

Las costumbres religiosas de los muiscas incluían ofrendar oro y piedras preciosas a sus dioses, en adoratorios retirados, casi inaccesibles, que eran principalmente lagunas ubicadas en la cúspide de las montañas.

El principal adoratorio lo constituía la laguna de Guatavita , que era a su vez, la plaza mejor fortificada de los muiscas. Según los cronistas, cuando moría el cacique de Guatavita, su sobrino y futuro cacique era ungido con una masa pegajosa de tierra mezclada con oro en polvo y trasladado al centro de la laguna de Guatavita, donde debía arrojar piezas de oro y esmeraldas como ofrenda.

Paradójicamente, ninguna de estas dos balsas se encontró en la laguna de Guatavita, sino que la primera se descubrió en la laguna Siecha y la segunda apareció en una cueva del municipio de Pasca.

La razón por la cual esta ceremonia se realizaba en la laguna de Guatavita era porque los sacerdotes muiscas afirmaban que allí se había arrojado la Cacica con su hijo huyendo del Cacique que la había acusado por infidelidad.

Según la historia, la Cacica y su hijo vivían en un magnífico palacio construido en el fondo de la laguna. Esta creencia también se difundió entre los españoles dando fama a aquel "Dorado". El derecho sobre estos territorios recién descubiertos permaneció unos años en disputa entre Gonzalo Jiménez de Quesada , Sebastián de Belalcázar y del alemán Nicolás de Federmán.

El segundo, proveniente de Quito Ecuador , reclamaba el territorio a nombre de Francisco Pizarro , conquistador del Perú, y el tercero, que venía de Coro Venezuela , lo hacía por los banqueros alemanes Welser , arrendatarios de la provincia de Venezuela. La ceremonia del indio dorado de la laguna de Guatavita fue la que probablemente dio origen a la leyenda del mítico reino dorado.

Desde tiempos remotos la laguna de Guatavita era el centro de adoración de una deidad desconocida que se manifestaba en forma de un pequeño dragón o culebra al cual otorgaban ofrendas. Luego, según las crónicas, ocurrió una tragedia en las aguas de la laguna cuando la Cacica se arrojó a sus aguas junto a su hijo acusada de infidelidad por parte del Cacique.

Se suponía que ambos vivían en un maravilloso templo ubicado en el fondo de la laguna. Más tarde se instauró la ceremonia religiosa que debía ser realizada por los futuros caciques antes de ejercer el poder. Allí el gobernante debía ser cubierto totalmente con polvo de oro y luego trasladarse en balsa al medio de la laguna donde arrojaba objetos de oro y esmeraldas en símbolo de ofrenda.

Sin embargo, esta ceremonia había dejado de llevarse a cabo mucho antes de la llegada de los españoles.

Sobrino del Adelantado Pedro de Alvarado , conquistador de gran parte de América Central , Alonso de Alvarado sirvió al mando de su tío, primero en Guatemala y luego en Ecuador.

Una vez concluido dicho objetivo Alvarado fundó el pueblo de San Juan de la Frontera de los Chachapoyas y continuó su avance hacia el Oriente. Sin embargo, a medida que ingresaba en la amazonía, la tierra se volvía más boscosa y el clima más lluvioso lo que agotó a las tropas, decidiendo Alvarado poner fin a aquella travesía.

Alonso de Alvarado respondió a la llamada de Pizarro decidiendo el traslado de la población de San Juan de la Frontera hacia Trujillo , mientras que él iría hacia Lima y luego hacia Cusco para socorrer a las tropas españolas.

Tras el sofocamiento de la rebelión incaica estalló la guerra civil entre los conquistadores del Perú, Francisco Pizarro y Diego de Almagro , ubicándose Alvarado en el bando de los pizarristas.

Nuevamente refundó San Juan de la Frontera y procedió a buscar un gran río del cual hablaban los naturales del lugar, siendo este el río Huallaga , afluente del Marañon. Hernando debió avanzar por terrenos desfavorables, penetrando selvas y montañas hasta que la tropa amenazó con amotinarse, lo que determinó el regreso a San Juan de la Frontera.

Conseguida la tregua con los curacas Chachapoyas, Alonso de Alvarado decidió viajar a Lima para traer refuerzos e informar al marqués sobre su descubrimiento, sin embargo, mientras regresaba con más gente a San Juan de la Frontera se produce la ejecución de Francisco Pizarro por parte de los almagristas dirigidos por Almagro el Mozo , hijo de Diego de Almagro , quien a su vez había sido asesinado en por los pizarristas.

Alonso de Alvarado nuevamente respondió al bando de los pizarristas quienes consiguieron la derrota de Almagro el Mozo, tras lo cual Alvarado decidió regresar a la Península donde permanecería durante tres años.

Ansioso de retornar a Chachapoyas y ante la nueva guerra civil que esta vez enfrentaba a Gonzalo Pizarro con el Virrey Blasco Nuñez Vela , el príncipe solicitó a Alvarado que acompañara a Pedro de la Gasca , quien tenía la misión de restaurar el orden en el Perú.

Si bien Gonzalo Pizarro fue rápidamente vencido las sublevaciones continuaron, siendo Alvarado uno de los principales defensores de la autoridad real. Alonso de Alvarado finalmente resultó herido de muerte tras la batalla de campo de Chuquinga, sin poder regresar a Chachapoyas.

Tras la deslealtad de Sebastián de Belalcazar , Francisco Pizarro decide nombrar a su hermano, Gonzalo , como Gobernador de Quito y Capitán General de la expedición que debía descubrir un lugar al que llamaban el "País de la Canela ". Allí, Francisco de Orellana se ofreció a continuar con un bergantín en busca de comida para luego regresar y socorrer al resto de la expedición.

Gonzalo Pizarro accedió y así fue que acompañado por 57 hombres y el fray Gaspar de Carbajal, Orellana partió el 26 de diciembre de , continuando río abajo por el Coca y luego por el Napo.

Una vez encontrados los ansiados alimentos, Orellana continuó su curso hasta el río Grande, el que luego sería conocido como río de las Amazonas o de Orellana. Mientras tanto, en la provincia de Machifaro, ubicada sobre el río Amazonas, Orellana tuvo noticia de que tierra adentro, a mano izquierda, existía un gran señor llamado Aomagua.

Allí los aldeanos confirmaron que yendo tierra adentro, había muchos de aquellos metales. Finalmente Orellana volvió a la aldea y se embarcó para continuar con su gente río abajo.

En virtud del importante descubrimiento realizado, el Consejo de Indias, relativizó la traición a Gonzalo Pizarro y le extendió la capitulación. Sin embargo, en febrero de Orellana falleció víctima de las fiebres en la desembocadura del río Amazonas cuando se disponía a incursionar nuevamente por aquellas tierras.

En Hernan Pérez de Quesada , hermano de Gonzalo Jiménez de Quesada , salió de Bogotá en busca de «El Dorado». Marchó hacia el Oriente hasta los llanos y luego al sur hasta Pasto. Las penalidades sufridas por la expedición fueron tales que el conquistador español debió sacrificar sus caballos para alimentar a la hambrienta tropa.

Después de su infructuosa búsqueda Pérez de Quesada retornó a Bogotá con la mitad de la gente. La obstinación del Teniente General se mantuvo durante ocho días, mientras su gente estaba cada vez más desalentada y enojada por no haber seguido la ruta indicada por el indio. Así fue que Utre aceptó virar hacia el sudeste hasta una sierra alta a la que llamaron "Punta de Pardaos", perteneciente a una cordillera supuestamente inexplorada, conocida hoy en día como sierra de la Macarena.

Las pésimas condiciones de la expedición los obligaron a retornar a San Juan de los Llanos , para reabastecerse y emprender la búsqueda de la ciudad de Macatoa.

A su paso Utre recopiló más noticias sobre el reino que buscaba, pudiendo averiguar que esas tierras pertenecían a los omeguas o ditaguas, según las tribus de la región.

Guiada por los indios, su expedición llegó al caudaloso río Guaviare. Allí uno de ellos le informó que Macatoa estaba a poca distancia río arriba y Utre decidió enviarlo en una canoa como embajador en nombre de la expedición. Como fruto de esta iniciativa, al día siguiente aparecieron cinco canoas con noventa indios, siendo uno de ellos el hijo del Cacique de Macatoa, quien ofreció trasladar a los europeos hasta su ciudad.

Se trataba de una ciudad para ochocientas personas, en perfecto estado de conservación, con calles y plazas. Allí los recibió el Cacique, un hombre de mediana estatura, quien les aconsejó no seguir a lo de los omeguas con tan poca gente, por tratarse de una tribu muy belicosa.

Tras cinco días de marcha por anchos caminos divisaron a lo lejos una gran población con calles rectas, casas muy juntas y un edificio elevado que sobresalía entre medio de todas las construcciones. Allí el Cacique dio por finalizada su intervención y aconsejó a Utre capturar alguno de los nativos que andaban deambulando por las cercanías para obtener de él más información sobre el territorio.

En esta caza es que el propio Felipe de Utre resulta herido entre las costillas, generando incertidumbre entre el resto de la expedición sobre los peligros de continuar adelante. El estruendo de grandes tambores y el alarido de numerosa gente en el fondo de la selva sirvieron para confirmar la retirada, no sin antes sufrir una escaramuza por parte de los omeguas.

Los europeos se marchaban convencidos de haber visto los umbrales de "El Dorado". Mientras tanto, después de cinco años sin noticias de Felipe de Utre , la Real Audiencia de Santo Domingo decide nombrar a Juan de Carvajal como gobernador interino.

Como las familias de Coro estaban sufriendo numerosas penalidades por hallarse la ciudad en una tierra desértica, la primera medida de Carvajal es fundar un nuevo asentamiento sobre tierras fértiles, llamada El Tocuyo.

Por allí pasará Utre a la vuelta de su expedición, generando un conflicto entre ambos gobernadores. Felipe de Utre decide llevarse a las familias devuelta hacia Coro y Carvajal, enfurecido, llega hasta él y ordena a los suyos que lo decapiten.

Acto que le costará la vida al propio Carvajal un mes después, tras un breve juicio. En partió desde el Perú una expedición al mando de Pedro de Ursúa , organizada por el propio virrey, Andrés Hurtado de Mendoza , con el objetivo de buscar El Dorado, que según se creía estaba por el lado del río de Orellana, también conocido como Marañón o Amazonas.

Esta versión sobre la existencia de El Dorado en aquella región también se sustentaba en el relato de unos indios, que según contaban eran originarios de la costa del Brasil y que habían partido rumbo al Perú en busca de mejores tierras.

Originalmente esta migración habría estado compuesta por unos diez o doce mil indios brasiles que atravesaron todo el continente durante diez años, hasta que finalmente de ellos lograron llegar al pueblo español de Chachapoyas.

Allí relataron a los españoles sobre las características de la región amazónica, resaltando sobre todo las innumerables riquezas y la gran cantidad de aborígenes que vivían en la provincia de Omagua.

Los cuatrocientos soldados que componían la expedición de Ursúa habían sido reclutados sobre la base de su valentía y experiencia en campañas anteriores, sin tener en cuenta su moral o su apego a la autoridad, lo que marcaría el inesperado futuro de la expedición.

A pesar de que varias veces se le advirtió a Pedro de Ursúa de que se estaba organizando una conspiración en su contra, este no le dio mayor importancia. Ursúa finalmente resultó asesinado a puñaladas la noche del 1 de enero de , en un pueblo de indios de la provincia de Machífaro, donde habían parado a acampar y a investigar un camino que iba tierra adentro.

Aguirre, que viajaba en la expedición junto a su hija mestiza Elvira, había logrado ganarse el aprecio de todos los oficiales poniéndolos en contra de la autoridad de Ursúa, quien tenía una actitud rígida y distante hacia sus subordinados.

A la mañana siguiente del asesinato, los amotinados se juntaron para definir el futuro de la expedición, que pasó a estar a cargo de don Fernando de Guzmán, mientras que Lope de Aguirre fue nombrado maestre de campo. Dos días después de la muerte de Pedro de Ursúa, retornó al campamento la avanzada que había salido a explorar el camino que conducía al interior de la selva.

Sancho Pizarro, encargado de aquella misión, informó que tierra adentro solo había encontrado dos pueblos de indios sin mayor importancia.

Según él, una vez muerto el Gobernador, ya no se debían a la autoridad del Rey y conseguir las tierras buscadas tampoco les garantizaba la indulgencia.

En una escala del recorrido, los que se adherían a la postura de Aguirre sabotearon la chata de los caballos, lo que mantuvo frenada a la expedición durante tres meses.

Allí Aguirre convenció a Guzmán de que era mejor abandonar la misión original y embarcarse en la "guerra del Pirú", lo que elevaría su estatus a la altura del rey Felipe.

El nuevo plan de los "Marañones" consistía en salir al océano lo antes posible para reabastecerse en isla Margarita y luego tomar la región de Panamá para, finalmente, lanzarse a la conquista del Perú, donde especulaban con la adhesión de otros españoles y, sobre todo, de los negros esclavos, quienes serían armados y liberados.

Incluso, ya soñaban con el futuro reparto del Perú entre ellos, no solo de las propiedades y las haciendas, sino también de las mujeres. En otra escala del itinerario, Fernando de Guzmán y sus capitanes, viendo el mal camino que llevaban y arrepentidos del amotinamiento que le habían perpetrado a Pedro de Ursúa, se juntaron para reexaminar la situación.

Allí plantearon que lo mejor sería retomar la misión original y que para ello sería necesarío deshacerse de Lope de Aguirre, quien siempre estaba rodeado de gran cantidad de amigos fuertes y bien armados, y que por lo tanto, lo mejor sería matarlo cuando estuviesen navegando en los bergantines.

Tras la muerte de Guzmán, Aguirre justificó sus actos como normales para una situación de guerra y se autoproclamó General. Así los "Marañones" continuaron su viaje hacia el Atlántico, arribando y tomando por asalto la isla de Margarita , donde fueron asesinados, tanto el Gobernador, como varios religiosos y algunos hombres y mujeres.

Luego Aguirre pasó con su gente a Tierra Firme y en su camino saqueó e incendió varias poblaciones. Finalmente, sus propios hombres, tan crueles y feroces como su líder, le traicionaron y le dieron muerte en Barquisimeto actual Venezuela.

Antes de morir, Lope de Aguirre apuñaló a su propia hija, según él, para que ella no pagara por sus crímenes. Partícipe de las conquistas del Perú y la Nueva Granada actual Colombia , el español Pedro Malaver de Silva escuchó en esta última región las noticias sobre una tierra ubicada hacia el Este donde se hallaban pueblos de indios altamente desarrollados, lo que motivó a que en Malaver partiera rumbo a España con la intención de conseguir una licencia del Rey para la conquista de dichas tierras.

Tras este pedido la Corte lo declara adelantado, gobernador y capitán general de la «Nueva Extremadura», un territorio de trescientas leguas que abarcaba las provincias Omaguas, Omeguas y el Quinaco.

Hecha completamente con oro, se dice que los conquistadores españoles eran capaces de recorrer las selvas de Ecuador durante meses para encontrar una sola pepita de este elemento que demostrara su existencia. Esta leyenda comenzó después de que los españoles conquistaran la ciudad de Quito, en Ecuador, en el año El capitán cordobés Sebastián de Belalcázar estaba saqueando el territorio con sus soldados cuando escuchó que más al norte, en la región de Cundinamarca, se encontraba una ciudad dorada que nadie había descubierto antes.

Movido por la curiosidad quiso internarse en la selva, alentado por historias que hablaban de reyes cubiertos con oro en polvo, que eran rodeados de piedras preciosas y lanzados río abajo en una canoa después de su muerte. Sin embargo, por mucho que buscó entre los árboles, no vio ningún rastro de la ciudad.

Unos años después comenzaron los viajes, por parte de aventureros que se habían costeado el trayecto con la venta de sus bienes en España. Lo anterior es significativo, pues el lingote habría sido fundido entre y d.

El lingote, de 1, kg, fue descubierto a mediados de , durante la construcción de la Banca Central Bancen , en las inmediaciones de Avenida Hidalgo, en lo que hoy corresponde a los terrenos donde se asienta el Sistema de Administración Tributaria.

Uno de los trabajadores, Francisco Bautista —quien falleció en y tuvo la oportunidad de participar después en varias excavaciones arqueológicas— lo encontró a 4. Venezuela The economist The Washington Post Realeza Opinión.

Últimas Noticias. Qué puedo ver. Malditos Nerds. Juegos Nuevo. Bienvenido Por favor, ingresa a tu cuenta.

La fortuna era resguardada Estrategias de Resiliencia Organizativa el llamado Teucalco. Cpnquistador Dorado es una Premios sorpresa sorteos de oro legendaria ubicada Cinquistador el territorio del antiguo Virreinato Oportunidades increíbles Premios sorpresa sorteos Granada Conquiwtador, en Conquistaodr zona donde existen abundantes re de oro. Drados su paso Utre recopiló más noticias sobre el reino que buscaba, pudiendo averiguar que esas tierras pertenecían a los omeguas o ditaguas, según las tribus de la región. Andrés Guardado no cree que Memo Ochoa llegue al Mundial de como titular. Bienvenido Por favor, ingresa a tu cuenta. En la escuadra de Walter Raleigh interceptó una embarcación española donde iban las cartas de Berrío en las que informaba de que había conseguido El Dorado. El tesoro maldito de Hernán Cortés que podría estar aún enterrado en las entrañas de la CDMX

Video

Doña Tona después de tanto tiempo nos dice la verdad de su canal ¡Miguel es un mal hijo!😡😡

Conquistador de Tesoros Dorados - Hecha completamente con oro, se dice que los conquistadores dorados en lo profundo tesoros andaban escondidos en lo más profundo de las El mito europeo sobre una ciudad perdida de oro que estaba ahí para ser descubierta por un conquistador aventurero encapsula la sed Ésta se vio reavivada por la conquista del imperio azteca () por parte de Hernán Cortés, que consiguió allí un tesoro de pesos Al dictar la conferencia” El oro del Templo Mayor y la conquista de Tenochtitlan”, en la pasada 33er Feria Internacional del Libro de

Tras pesar el rescate de Atahualpa, resultó ser de A comienzos de , un cronista español, el madrileño Francisco González de Oviedo, echó más leña al fuego de la codicia plasmando por escrito la leyenda recogida de indios y soldados que hablaba de un gran señor «que anda continuamente cubierto de polvo de oro tan fino como la sal cada mañana se embadurna con una resina que pega muy bien.

El oro en polvo se adhiere a esta goma hasta que todo su cuerpo está cubierto desde las plantas de sus pies a la cabeza». Sembrado el ¿mito? Entre otros, buscaron infructuosamente El Dorado hombres como Gonzalo Pizarro , Diego Fernández de Serpa , Pedro Maraver de Silva , sir Walter Raleigh y Fernando de Berrío , aunque sin duda alguna el prototipo del explorador obsesionado con dicha leyenda fue el muy cruel Jiménez de Quesada.

Este partió de Bogotá en diciembre de en la expedición más importante de cuantas se habían realizado hasta entonces, y tras vagar por los llanos durante dos años, volvió con los restos. De los soldados que llevó regresaron sólo 50; de los 1. Nadie dio nunca con El Dorado, aunque lo siguieron buscando.

En el explorador polaco-italiano Jacek Palkiewicz creyó haberlo hallado en las profundidades de la selva amazónica del sur del Perú , mientras que el pasado 9 de octubre el Diario de Cusco señalaba que los aldeanos del poblado de San Martín habían identificado los restos de la mítica ciudad de Paititi, donde se habrían refugiado los incas con sus tesoros a la llegada de los españoles.

Cuando al otro lado del Atlántico se sustituye el Columbus Day fiesta federal en los EEUU desde por el Día de las Gentes Indígenas , asimilando la llegada de los españoles a América con el comienzo de uno de los mayores genocidios que ha conocido la historia, el cine se empeña en revivir las gestas de los «conquistadores», que, dicho sea de paso, nunca contaron con una literatura de frontera que, como la norteamericana, los ensalzase, ni mucho menos con un género cinematográfico propio tan persuasivo como el western para blanquear sus desmanes.

Aguirre, la cólera de Dios de Werner Herzog y El Dorado de Carlos Saura son quizás dos de los mejores westerns amazónicos, películas que rezuman ese clima de heroísmo, vesania, traición y violencia que en el acervo colectivo parece compendiar el desembarco colonial de España en América.

Igualmente, se anuncia la emisión en de una serie sobre Hernán Cortés que producen conjuntamente TVE, TV Azteca y Telemundo.

Y no acaba ahí la resurrección de la figura del conquistador de México, pues en se anunció que HBO trabajaba en una serie titulada Cortés , que habría de dirigir Martin Scorsese con Benicio del Toro como protagonista. A comienzos de noviembre se estrenará Oro, el último film de Agustín Díaz Yanes, con guión de Arturo Pérez Reverte.

Hecha completamente con oro, se dice que los conquistadores españoles eran capaces de recorrer las selvas de Ecuador durante meses para encontrar una sola pepita de este elemento que demostrara su existencia.

Esta leyenda comenzó después de que los españoles conquistaran la ciudad de Quito, en Ecuador, en el año El capitán cordobés Sebastián de Belalcázar estaba saqueando el territorio con sus soldados cuando escuchó que más al norte, en la región de Cundinamarca, se encontraba una ciudad dorada que nadie había descubierto antes.

Movido por la curiosidad quiso internarse en la selva, alentado por historias que hablaban de reyes cubiertos con oro en polvo, que eran rodeados de piedras preciosas y lanzados río abajo en una canoa después de su muerte.

Sin embargo, por mucho que buscó entre los árboles, no vio ningún rastro de la ciudad. Unos años después comenzaron los viajes, por parte de aventureros que se habían costeado el trayecto con la venta de sus bienes en España. El conquistador español tampoco tuvo éxito, si bien no dejó de intentarlo a lo largo de su vida.

En esta aventura se encontró con el enviado de Pizarro, Gonzalo Jiménez, con el que tuvo que repartirse el territorio.

El objetivo era acabar como triunfadores para que nadie aparte de ellos pudiera hacerse con el botín maravilloso de la ciudad.

By Vudosho

Related Post

3 thoughts on “Conquistador de Tesoros Dorados”

Добавить комментарий

Ваш e-mail не будет опубликован. Обязательные поля помечены *